“Dios me salvó otra vez”
Félix, un conductor de taxi de Lima, llegó a la ciudad hace siete años. En una reunión de la Asociación Cristiana de Conductores de Taxi, una organización formada por la Sociedad Bíblica en 1998, Félix supo de las Escrituras en casete disponibles en la Sociedad Bíblica. Cada conductor de taxi recibió un casete con el Evangelio de Marcos.
Desde ese momento Félix mantiene este casete en el taxi. Cuando la gente se sube al taxi, inmediatamente coloca el casete. La gente le pregunta: «¿Qué es eso?», y esto abre la brecha para comenzar a hablarle acerca de la Biblia y de Jesús.
Un día una pareja se subió al taxi. El hombre le preguntó a Félix acerca del casete que estaba tocando y luego dijo: «¿Qué es usted?», y Félix le respondió: «Soy cristiano».
El pasajero siguió: «¿Es feliz? Yo tengo mucho dinero y no soy feliz». Félix le contestó: «Sí, soy muy feliz con mi Señor».
El caballero le pidió una explicación, así que Félix le presentó el Evangelio. Mientras hablaban, el hombre confesó: «Nos subimos a este taxi porque queríamos robarle, pero he cambiado de parecer. No le haremos daño».
Después de contar la historia, Félix comentó con gratitud: «Dios me salvó otra vez».








