La Sociedad Bíblica del Camerún hace un llamamiento por los refugiados del Chad
CAMERÚN (LaBibliaWeb.com /SBU) — El pasado 2 de febrero, una multitud de rebeldes procedentes de Sudán irrumpió en N’Djamena, la capital del Chad, desencadenando un éxodo masivo de la población. Un gran número de habitantes de la capital y zonas circunvecinas encontraron refugio a varios kilómetros, en la otra orilla del río Logone, al norte del vecino Camerún.
Aunque algunos habitantes regresaron al Chad tras la retirada de los rebeldes, muchos de ellos, que siguen aterrorizados y en algunos casos lo han perdido todo, se resisten a hacerlo o vuelven con motivo de ajustes de cuentas en la capital chadiana.
La aldea de Kousséri, a varios cientos de metros de la frontera chadiana, acoge a miles de refugiados. Pierre Aboulko, representante de la Sociedad Bíblica del Camerún en la provincia más septentrional del país, la visitó recientemente para evaluar la situación y las necesidades de los refugiados, y lo que encontró lo conmocionó.
Nada más llegar lo sorprendió el sumo cansancio del pastor Foudouwot, líder de la iglesia presbiteriana y del Consejo de Iglesias Protestantes de la aldea, con quien tenía previsto alojarse. Al igual que todos los líderes religiosos de Kousséri, Foudouwot dedica toda su jornada a los refugiados. Es necesario alimentarlos, escucharlos y responder a las situaciones más urgentes, como la de una joven con problemas en el parto que tuvo que ser trasladada al hospital.
No queda ninguna habitación ni camas disponibles a la redonda, por lo que los refugiados duermen en los edificios públicos, en las iglesias, en los campos de fútbol e incluso en troncos de árbol, a merced del viento y el frío.
La mayoría de las familias comparte un mismo techo. Solo en el campo de Madana, instalado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, conviven más de tres mil personas en condiciones de gran promiscuidad y muy relativa higiene. Son frecuentes las peleas, los robos y las violaciones.
Mientras, el pequeño comercio se desarrolla. A cambio de un par de monedas se pueden conseguir cacahuetes tostados y sésamo para engañar momentáneamente al hambre. En la medida de sus medios y de la ayuda que reciben, las iglesias organizan el reparto de comida, distribuyendo alimentos según los miembros previamente censados de cada familia. En lugar de maíz y mijo, los refugiados prefieren arroz, que puede comerse crudo tras haberlo remojado en un poco de agua (el carbón, principal combustible, es inaccesible para aquellos que lo han perdido todo).
Guiado por los pastores de Kousséri, Aboulko visitó todos los lugares de acogida de refugiados y calculó la envergadura de sus necesidades, tanto alimenticias e higiénicas como espirituales y psicológicas. «Cada vez que me presentaba y explicaba que trabajo para la Sociedad Bíblica, los refugiados se abalanzaban hacia mí para pedirme que orara por ellos y les entregara una Biblia. Les he prometido que volveré y les proporcionaré una».
La necesidad de Biblias es tan acuciante que se han empezado a organizar cultos, sobre todo en los campos, y los refugiados, que a menudo no tienen nada que hacer durante todo el día, reflexionan mucho sobre su situación y acuden a Dios para pedirle ayuda.
«Nos falta comida» —asegura Jean, un refugiado, a Aboulko—. «Pero el alimento no resolverá jamás la situación de miedo que se ha generalizado. Queremos sentirnos seguros en Dios y, para ello, nos hacen falta Biblias. Cuando huimos lo dejamos todo detrás».
Conmovida por el informe de Aboulko, la Sociedad Bíblica del Camerún ha decidido ayudar a los refugiados y organizar un proyecto verdaderamente integral con la distribución de dos mil Biblias en francés entre los adultos y mil folletos bíblicos en forma de revista para los niños, además de arroz, aceite y jabón.
La Sociedad Bíblica del Camerún tiene previsto destinar los fondos recolectados gracias a su llamamiento, de la siguiente forma:
1. 2.000 Biblias en francés (versión Segond) US$ 17.965,72
2. 1.000 tebeos US$ 4.508,00
3. Arroz, aceite y jabón US$ 6.762,00
Total: US$ 20.235,72
(Los gastos de transporte están cubiertos por la Sociedad Bíblica del Camerún).
Las Sociedades Bíblicas que deseen proponer una contribución económica a la Sociedad Bíblica del Camerún para cubrir las necesidades mencionadas en este artículo pueden ponerse en contacto con Simon Mort, de la Unidad de Administración de Donaciones del Centro Mundial de Servicios de las SBU, indicando el número de referencia del proyecto: 73336.
Foto (Sociedad Bíblica del Camerún):
Refugiados chadianos en el campo de Madana (Kousséri, al norte del Camerún).








