Buscar en la BibliaForosPostalesContacto
Acerca de SBU

Nicaragua

Datos del país
Área:
131,812 sq.km.
Población:
5,159,598
Ingreso anual
por persona:
US$420 (2000)
Población alfabeta:
67.9% (1998)
Religiones en %:
Católicos: 73%
Protestantes: 15%
Budistas:
Otros: 3%
Idioma oficial:
Español

Datos de la Sociedad Bíblica
Fecha de fundación:
1974
Distribución de Escrituras
Período:
2002-2003

Biblias: 48,373
Nuevos Testamentos: 9,924
Porciones: 48,683
Selecciones: 386,600
Porciones para
nuevos lectores: 31,842
Selecciones para
nuevos lectores: 102,200

Contactos
Dirección:
Puente Larreynaga, 25 metros abajo, Managua. Apartado 2597, Managua.
Teléfono:
(505)249-8045, 244-2594, 249-8075
Fax:
(505)249-8040
E-mail:
sbnic@sbu.org.ni
Página web:
sociedadbiblica.org.ni
Ingrese aquí para añadir noticias y eventos. (Sólo para uso de las Sociedades)


Inicio Sociedades Bíblicas en Acción

Publicado el 19 de noviembre del 2007

Un viaje con ayuda para Bilwi II

Por Freddy R. Fonseca Pérez, secretario general de la Sociedad Bíblica de Nicaragua

MANAGUA – El pleito de unos gatos corriendo por el techo del cuarto donde dormíamos y el incesante canto de unos gallos nos despierta; veo el reloj, eran las 5:35 de la mañana. Deseábamos descansar más, pues el viaje del día anterior había sido agotador, pero la misión nos llamaba.

La mañana estaba fresca y muy húmeda, nos decimos buenos días, luego nos arrodillamos frente a la cama e hicimos nuestras oración de acción de gracias a Dios por todas las actividades que hemos realizado y las que realizaríamos, también oramos por nuestras familias que estaban en casa respaldándonos moral y espiritualmente.

El gallo continuaba cantando, nos acordamos de la gran rata – el huésped non grato que la noche anterior nos había provocado sustos y temores – comenzamos a buscarla por todos los rincones de aquel cuarto de madera, queríamos eliminarla, pero al no verla por ningún lugar, decidimos el orden que cada uno de nosotros entraríamos a bañarnos. Todos, con la esperanza de no ser el afortunado de tener el encuentro con aquel asqueroso y temible gran animal.

Mientras preparaban nuestro desayuno, limpiábamos el camión blanco de la Sociedad Bíblica, el cual, estaba irreconocible por la cantidad de lodo y polvo que tenía encima. Finalizada esta tarea tomamos nuestro desayuno.

Posteriormente, bajamos la motocicleta entregaríamos al Promotor de esa zona, luego, hicimos inventario de las escrituras que traíamos en Miskitu (Biblia, Nuevos Testamento, Evangelio de Lucas, AB Animales de la Biblia, etc.), de la ayuda humanitaria (ropa, zapatos, arroz, fríjol, azúcar, avena, leche, jabón, etc.), y también verificamos el buen estado de los equipos de proyección, de audio y las películas que traíamos. Gracias a Dios todo estaba en perfecto estado a pesar del camino.

Más tarde se unen al equipo nuestro Promotor en la zona, Pastor Edmundo Lacayo, luego llega el Pastor Dionisio Balladares con otros Pastores de Bilwi, todos ellos nos comentan que los Pastores nos esperaban en las comunidades con mucha ansiedad, pues era de todos conocidos que la Sociedad Bíblica llevaba nuevamente Biblia y ayuda humanitaria. Al medio día, sostuvimos un almuerzo trabajo con la Superintendente de la Iglesia Morava, Junta Directiva del Comité Pastoral de Bilwi y representantes del Gobierno Regional.

Cada uno de ellos tenía valiosa información para nosotros, en tal sentido, ellos nos brindaron estadísticas de los damnificados por comunidad, ayuda que recibieron, lugares donde aún no habían recibido y donde deberíamos priorizar la ayuda que llevábamos, después de una amplia conversación e intercambio de ideas, acordamos visitar en esta ocasión las comunidades de Sisin, Tuapí, Awas Tingni, Santa Marta, Yulu Tingni y Sukat Pin.

Finalizada la reunión nos fuimos apresuradamente a la Iglesia San Pedro de la Iglesia Católica, muy contento nos recibe el Padre Rodolfo French conversamos un poco y le entregamos 500 Biblia Dios Habla con Hoy con Deuterocanónicos; 7,980 Porciones Lucas Miskito, que nos había solicitado el Obispo de la Iglesia Católica David Zywiec.

Toda esas Escrituras que entregamos a la iglesia Católica, serían distribuidas entre los líderes que habían perdido sus Biblia durante el paso del huracán Félix. Ellos, también distribuirían las porciones en los paquetes de ayuda humanitaria que entregarían en las comunidades después de proyectar la película Jesús en Miskitu en sus templos.

Todo este procedimiento había sido acordado con el Obispo David Zywiec de la Iglesia Católica, que bendición, estábamos avanzando.

Visita a la comunidad de Sisin
A eso de las 4:00 de la tarde salimos en una caravana de vehículos, a la comunidad de Sisin – comunidad ubicada a 85 kilómetros de Bilwi donde residen aproximadamente 180 familias que agrupan unas 2,175 personas según la hermana Yolanda de la Iglesia Morava – al frente iba una camioneta de la Iglesia Morava que nos guiaba, luego la motocicleta del Pastor Edmundo Lacayo y de último el camión de la Sociedad Bíblica que llevaba toda la ayuda que entregaríamos en el lugar.

Eran las 6:00 de la tarde cuando llegamos a una comunidad donde la mayoría de las casas tenían por techo un plástico de color celeste y el famoso plástico negro, no habían en las casas paredes, pues podíamos ver todo lo que sucedía debajo de aquellos techos de plástico. También vimos algunas casas que los techos estaban al nivel de piso, pues solamente era un champa donde dormía la gente. Este era Sisin.

Al momento de llegar estaba oscureciendo rápidamente, el cielo estaba gris, era impresionante ver desde el frente de la iglesia las paredes caídas, no había techo, daba la impresión que en vez de un huracán había ocurrido un terremoto, pues la fuerza de los vientos botó las paredes de bloque que habían sido construidas hace cuarenta años.

En cuanto a gente, no veíamos a nadie caminando por la comunidad, nos sentíamos un poco desilusionados pues veíamos a lo lejos unos niños jugando descalzos y sin camisas teniendo como vestido únicamente calzoncillos, también veíamos a unas adolescentes sentadas en unas piedras amamantando a sus bebés y otros que caminaban frente a la que una vez había sido la iglesia donde asistían a misa o bien al culto y donde ellos habían sido bautizados, de todo eso solamente quedaba el recuerdo.

Cuando los niños vieron pasar los vehículos, salieron corriendo a avisar a sus familiares que la Sociedad Bíblica había llegado y la ayuda también, que alegría se miraba en ellos.

Por fin se detiene la caravana de vehículos al lado derecho de la iglesia Morava que está construida con reglas y plástico y sirve para predicar el evangelio y darles aliento a todos los habitantes de la comunidad.

El panorama era desolador, al fondo de la comunidad los templos de las iglesias Morava, Católicas y de las Asambleas de Dios completamente destruidos, sin techos y las que en algún día habían sido paredes, ahora estaban en el suelo, no habían casas, solamente vimos cuatro palos de pie sin tener casas encima, pues el huracán se los había llevado y las pocas casas que estaban en pie, no tenían techo y estaban cubiertas con plástico negro que los cubría del frío y de la lluvia.

La Reverenda Yolanda Demetri, Encargada de la Pastoral de la Mujer de la Iglesia Morava, también baja de la camioneta, se dirige hacia donde estaba la iglesia, para mi curiosidad, toma un trozo de hierro sólido y con todas sus fuerzas golpea un pedazo de riel que está colgado a un horcón – aquel sonido es lo más agudo que he podido escuchar – y por arte de magia comienzan a salir de todas partes hombres, mujeres, niños, ancianos, en fin en menos de cinco minutos vimos agrupados a más de dos mil personas atendiendo la campana que había sonado hace pocos minutos.

Todos los habitantes de la comunidad llegan a donde estaba la iglesia (que es un templo improvisado con techo de plástico y reglas como paredes) y toman asiento y con mucha atención comienzan a escuchar a la Reverenda Yolanda, ella le explica el proyecto que estábamos desarrollando, presenta al equipo, luego nosotros tomamos la palabra y la Reverenda nos traducía, pues muy pocas personas hablan español en dicha comunidad.

Mientras la Reverenda Yolanda Demetri hablaba con los habitantes de la comunidad el equipo de Sociedad Bíblica con la ayuda de los Pastores de la comunidad instalaron el proyector, encendieron la planta eléctrica que suministraría la energía eléctrica, y tienden la sábana que serviría de pantalla donde se proyectaría la película.

Una vez que finalizamos la presentación, del equipo de Sociedad Bíblica, empezamos a entregar las porciones en Miskitu del Evangelio de Lucas y Porciones AB Animales de la Biblia y posteriormente proyectamos la película.

Mientras se proyectaba la película, nos acercamos a un niño de aproximadamente diez años de edad, que andaba descalzo y con un short, a este niño le dicen “Tuba” que en español significa pescado, Dionisio le preguntaba ¿como te llamas?, pero el niño no respondía, pues no hablaba español, entonces en auxilio de un niño primo de él, pudimos conocer la historia de Tuba.

Tuba contó que a su papá se lo había llevado el mar con el aire que silbaba y que nunca lo encontraron, que su mamá se había ido a Bilwi a buscar comida, que tenía una semana de estar solo, que en este momento estaba viviendo con sus primitos, pero que no tenía hermanos.

Continuó diciendo Tuba el viento que silbaba se les llevó la casa, que la mamá lo agarró y se fueron a la Iglesia Morava pero que de nada les sirvió porque también la iglesia se calló de pared en pared, entonces todos los que estaban en la iglesia se fueron a una de las casas que están cerca de la iglesia y se metieron en el tambo debajo de la casa y ahí amanecieron.

También dijo Tuba, que como no tenían nada que comer y eran muchos, solamente comían una vez al día, que el Ejército de Nicaragua había llegado hacía días y les habían dado agua y un poquito de comida pero que ya no tenían. Que no sabe cuando regresaría su mamá, pero quería verla nuevamente.

Tuba nos contó que no iba a la escuela, pero quería que le regaláramos otro ejemplar del AB Animales de la Biblia, pues a pesar de su corta edad conocía bien las letras y sabía leer un poco.

Como a las 7:45 de la noche, finalizó la película Jesús, la iglesia estaba totalmente llena en su interior, las personas no cabían, por lo tanto, muchos se agruparon a los costados de la iglesia para poder ver la película y recibir sus ejemplares del Evangelio de Lucas.

Mientras nos preparábamos para salir de Sisin, vimos leyendo la Porción de Lucas a William Escobar Salta, de 54 años de edad, casado y con 9 hijos dice que la tragedia lo golpeó fuerte ya que perdió su casa y su sobrino político posiblemente quede inválido a causa de los golpes que recibió durante el huracán.

Continua diciendo “Nosotros hemos pasado una tragedia muy grande porque perdimos nuestra casa. Mi esposa y yo hemos criado desde niño a mi sobrino porque es huérfano, el viento cuando botó la casa le fracturó la cadera y una de sus piernas y ahora está en silla de ruedas. Todavía se encuentra en un hospital de Managua pues no se ha recuperado. También dice que no lo ha podido visitar porque no tiene riales para el bus.”

En relación a la película dice: “Me siento muy bien porque veo que la organización está trabajando fuertemente por nosotros ya que hace algún tiempo nos dieron el privilegio de darnos Biblia en miskito, después escuchamos el programa (Nuevo Testamento) en miskito, ahora nos presentan una película en Miskitu, que alegría. Ahora podemos darnos cuenta que Dios está haciendo grandes cosas antes de su venida.

Merly Andrea Uis; Frichel Nail Francisco Henriks y Abel Ninrot Petters Flores son niños que compartieron con nosotros su experiencia y dijeron: Todos nosotros mirábamos que el día estaba muy mal porque nunca habíamos visto una cosa tan rara, hasta la tierra temblaba, los animales corrían de un lado al otro.

Continuaron diciendo: Con el librito que nos dieron estamos muy contentos, hay nombres de animales que nosotros no los sabíamos. Nuestros ancianos nos habían dicho los nombres pero nosotros no los conocíamos, pero ahora los vemos en el librito y los conocemos. Con este libro vamos a entender y a conocer mejor.

Y agregaron: La película también nos pone muy contentos porque entendemos mejor lo que dice Dios, ya que está en nuestra propia lengua.

Dicen que los tres estudian segundo grado de primaria y ayudan a sus padres trabajando en la montaña en labores agrícolas.”

Al despedirnos, los de la comunidad nos dijeron que estaban contentos de haber visto a Jesús hablar Miskitu, recibieron la ayuda que llevamos y las Escrituras con mucho regocijo, luego, iniciamos el camino de regreso a Bilwi, llegando a eso de las 9:30 de la noche bien cansado pero llenos de satisfacción por el logro alcanzado.


Mas noticias

Copyright © 2002 - 2008 Sociedades Bíblicas Unidas -Todos los derechos reservados.