Publicado el 15 de febrero del 2008
Viaje undécimo a la zona de emergencia
Por Juan Manuel Ortiz Guzmán
GALAGARZA, PERÚ – En este undécimo viaje a la zona desastre, que causó el terremoto del 15 de agosto, la Sociedad Bíblica Peruana atendió a 114 familias del Pueblo Joven Galagarza, en el distrito de los Molinos, provincia y departamento de ICA.
Los escombros aún no se han recogido, y el pueblo no ha reconstruido sus viviendas, de modo que está sufriendo las consecuencias de las inclementes lluvias, porque las posibilidades de recursos de las familias damnificadas son muy limitadas que solamente cubre para sobrevivir. Los campesinos reciben máximo 14 soles diarios de jornal por doce horas de labor.
En este viaje contamos con la presencia de hermanas y hermanos de MISIUR, la Misión Reformada en el Perú, Pastor Jaime Avellaneda, Mr. William Bradford, Mr. Lawson Kuavalinka, Miss. Clara Lee, del equipo de Sociedad Bíblica Peruana, A.C. y del Presbiterio Juan Calvino.
Llegamos al anexo de GALAGARZA, conjuntamente con el Alcalde del Distrito de San José de los Molinos Sr. Félix Escobar Huamantaya.
Iniciamos la entrega de las calaminas, frazadas, Biblias y Porciones Bíblicas a las familias damnificadas, con una explicación de las Escrituras. Constatamos las grandes necesidades que existen en esta población.
Tuvimos un recibimiento eufórico de parte de estas familias y sus autoridades, donde hemos manifestado nuestra identidad cristiana.
Nuestra hermana Fiorella Pomareda compartió porciones bíblicas y palabras de consuelo y ánimo para la reconstrucción de Galagarza basadas en Nehemias 2:18. Luego iniciamos la entrega de la ayuda llevada, de la cual se ha dejado constancia con las fotos de todas las entregas realizadas. La distribución se realizó de acuerdo a un padrón de familias que priorizaba a las más afectadas.
Cabe señalar que para este viaje se ha alquilado un camión de 8 Tn. de capacidad porque en los materiales que se trasladaron llegaban a casi 6.9 toneladas.
Al finalizar la entrega de estos materiales, visitamos los centros poblados de la Huaca, Chavalita y Niño de Ayaví, donde hemos visto con mucha tristeza que hay más familias damnificadas, que han perdido todo y están refugiadas en chozas de estera y retazos de plásticos, los cuales no resisten las lluvias. El equipo fue testigo de una lluvia torrencial.
Al día siguiente visitamos Casablanca y Huamaní, para constatar el buen uso de las calaminas que fueron entregadas en viajes anteriores.
Es importante continuar con el apoyo a este distrito en los lugares que no han llegado ayuda. Se ha visto que el Pueblo Joven Galagarza de los Molinos está también abierto recibir ayuda espiritual.

