Publicado el 03 de abril del 2008
“Agua de vida” para Ecuador

QUITO (LaBibliaWeb.com /SBU) — Ante los desastrosos efectos de una época lluviosa fuera de lo común, con inundaciones y deslaves en vastos territorios provinciales, la Sociedad Bíblica Ecuatoriana (SBE) trabaja arduamente en un proyecto de entrega de agua potable y de difusión de Escrituras que denomina “Agua de Vida”.
Las provincias de los Ríos y Guayas, al suroeste de Quito, son las más afectadas por las inundaciones, donde según informes oficiales el 90% de su territorio está bajo el agua.
José Oñate, director ejecutivo de la SBE, informó que todavía en el país están sumergidas miles de viviendas, extensas zonas de cultivo y vías de comunicación, aislando a las personas que habitan en aquellos sectores. “Se calcula –dijo Oñate– que hay cerca de medio millón de damnificados, los cuales se encuentran en una total carencia de agua potable, alimentos y vestidos”.
En su informe, el director de la SBE dijo que “muchas organizaciones humanitarias y el gobierno han hecho lo suyo, pero por la magnitud del desastre no se han abastecido para atender las múltiples necesidades de las víctimas. Los grandes medios de comunicación realizan colectas masivas de alimentos y vituallas, y sensiblemente el pueblo ecuatoriano y el sector empresarial han sido dadivosos para compartir con los más necesitados”.
La SBE, por su parte, prontamente implementó un proceso que animó a varias iglesias de Quito a atender, principalmente, la necesidad de agua potable, y que permitió acopiar y llevar miles de galones de agua purificada a los pobladores, que a su vez la trasladaron en canoas, balsas y neumáticos inflados hasta sus aislados hogares.
“Además de agua purificada –anadió Oñate–, recibimos el encargo de trasladar paquetes de alimentos y ropa; artículos que fueron también llevados y entregados”, dijo.
“En estos momento –dijo–, estamos apoyando al cuerpo de pastores de Quito y a la Cruz Roja del Guayas en su campaña de recolección de ropa, alimentos y agua”.
“Estratégicamente, la estructura logística misionera de la SBE está puesta al servicio de la iglesia, y los grupos pastorales han visto en ella la oportunidad de llegar con ayuda a los damnificados y para la difusión de las Sagradas Escrituras.”
“Desde que se inició la emergencia no hemos parado –informó José Oñate–, y seguiremos atendiendo a nuestros compatriotas con el mismo amor de Cristo y destinando los recursos que estén a nuestro alcance para aliviar no sólo la sed de agua física, sino también la sed espiritual.”

