Publicado el 10 de septiembre del 2007
La Sociedad Bíblica Peruana recibe reconocimiento presidencial
Por Pablo Gutierrez Perea
LIMA (LaBibliaWeb.com /SBU) – La Sociedad Bíblica Peruana fue incluida entre las organizaciones que recibieron reconocimiento presidencial por sus donaciones para socorrer a las victimas del terremoto del pasado 15 de agosto.
El presidente peruano Alan García expresó su agradecimiento a todas las organizaciones internacionales, entidades del estado, empresas privadas, organizaciones no gubernamentales y personas.
Alan García destacó la solidaridad y la fuerza espiritual de todos los peruanos, lo que significa el reconocimiento del otro como hermano, haciendo que crezca la identidad como persona y como identidad nacional, y señaló que la solidaridad es una forma de construir confianza y fe en el prójimo para no vivir en la desconfianza.
Avanza la solidaridad, dijo el presidente, avanza la identidad, avanza la fuerza espiritual del país. “La ayuda recibida refleja un punto de coincidencia nacional y la construcción de un nuevo espíritu en nuestra patria”, expresó el mandatario.
Alan García informó que se han enviado 15,613 toneladas de ayuda nacional e internacional, la cual fue desplazada hacia las zonas afectadas de Ica, Pisco, Cañete y Chincha gracias a la acción de las Fuerzas Armadas, la Policía Nacional y de la institución a cargo de los vuelos de Defensa Civil. También destacó que las donaciones de gobiernos extranjeros alcanzaron los 47 millones de dólares.
Los representantes de las organizaciones invitadas recibieron el saludo personal del presidente de la República, del presidente del Consejo de Ministros, del presidente del Congreso, del Canciller y de cada uno de los ministros de estado. La ceremonia se llevó a cabo en el salón dorado de Palacio de Gobierno.
La Sociedad Bíblica Peruana estuvo entre las organizaciones invitadas a esta ceremonia. Esta entidad está colaborando, junto con otras organizaciones cristianas, en la distribución de alimentos, frazadas y materiales bíblicos de consolación entre los damnificados.

