5) Notas sobre significado: expresiones difíciles
Toda lengua tiene formas peculiares de expresar ciertas ideas o concepciones. Un intento de traducción rigurosamente literal de esas formas solo conduciría, a quienes no conozcan los idiomas originales de la Biblia, a su total incomprensión.
Puesto que nos referimos a la Biblia de estudio que tiene por base una traducción por equivalencia dinámica (versión popular), la «expresión difícil» no aparece en la traducción misma sino en el idioma original. Se encuentra, por tanto, en la nota, inmediatamente después de la abreviatura «lit.» (=literalmente). Puede ser aclarador comparar estos mismos textos y las notas correspondientes con los de la RVR-95-EE.
Gn 30.8 He luchado mucho: lit. con luchas de Dios. El complemento de Dios tiene aquí un valor de superlativo y sugiere la idea de una lucha sobrehumana.
Esd 1.1c El Señor impulsó: lit. el Señor despertó el espíritu, expresión que designa un impulso o inspiración proveniente del Señor. Al atribuir esta decisión política de Ciro a una inspiración divina, el texto muestra no solo que el Señor es Dios de Israel, sino también que el mundo entero está bajo su dominio. Cf. Is 41.25; 44.28; 45.1, 13. Véase también Jer 27.5 nota h.
Sal 9.12(13) Dios: lit. el que demanda las sangres, es decir, el que no deja sin castigo a los asesinos. La palabra sangres, en plural, designa siempre, en el lenguaje bíblico, la sangre humana derramada por medio de la violencia. Cf. Gn 4.10.
Eclo 21.26 El necio... lo que dice: lit. Los necios tienen el corazón en la boca, los sabios tienen la boca en el corazón. Para los hebreos, el corazón es la sede del pensamiento y de las intenciones.
Stg 1.8 Hoy piensa una cosa y mañana otra: lit. es de doble ánimo. Se refiere a quienes fluctúan entre dos modos contradictorios de comportarse. Este es un tema sobresaliente en Stg. (Cf. 2.4,9,10,26; 4.8; cf. también 1 R 18.21; Os 10.2.)
6) Notas sobre juego de palabras
Probablemente en toda lengua se da el fenómeno que, en castellano, llamamos «juego de palabras» (que no se trata de una broma, aun cuando los chistes más finos son los que consisten, de hecho, en juegos de palabras). También encontramos ese recurso literario en el texto bíblico. No es de extrañar que la correcta comprensión de esa forma de hablar requiera una explicación:
Gn 2.7g El texto hebreo hace un juego de palabras entre los vocablos adam, que significa hombre, y adamá, que significa suelo o tierra cultivable (véase el mismo procedimiento en Gn 3.19). Así se destaca la estrecha vinculación que existe entre el hombre y la tierra.
Mt 8.22 Deja que los muertos entierren a sus muertos: Posiblemente, expresión proverbial que hace un juego de palabras con los sentidos literal y figurado de la palabra muertos. El texto indica que seguir a Jesús es obligación aún más importante que los deberes familiares y sociales. Cf. Mt 10.37; Lc 14.26.
Mt 16.18m Piedra: también puede traducirse por roca; en griego hay un juego de palabras entre petros «piedra, roca», usada aquí como nombre propio (castellanizado Pedro), y petra «roca, peña» (traducida roca en Mt 7.24-25). Probablemente Jesús usó la forma aramea Kefá (Cefas; cf. Jn 1.42; 1 Co 1.12; Gl 2.9), que significa tanto «roca» como «piedra».
2 Co 4.8j Tenemos preocupaciones, pero no nos desesperamos: juego de palabras en griego; una aproximación en castellano podría ser estamos oprimidos, pero no exprimidos.
7) Y… ¿qué de la geografía y la historia?
Los acontecimientos que se narran en la Biblia, desde Génesis a Apocalipsis, ocurrieron en un escenario geográfico particular con el cual la mayoría de los que hablan castellano no está familiarizada. Los nombres nos son extraños. Y, a veces, no sabemos de qué se trata: si de ríos, lagos, montañas, llanuras, regiones o provincias. Se necesita, pues, el material explicativo que nos aclare el panorama.
Asimismo, los propios acontecimientos tomaron lugar en un período que abarca varios miles de años. Y en ellos intervinieron muchos pueblos que, a lo largo de ese lapso, mantuvieron muy diversas relaciones. Los lectores a quienes originalmente iban dirigidos esos escritos entendían lo que leían u oían, sin lugar a dudas. Pero nosotros tenemos que enfrentar muchas dificultades, ya que en muchos casos no sabemos a ciencia cierta de qué están hablando: prácticamente todas las civilizaciones de que trata el texto bíblico ya han desaparecido y nos son extrañas.
En relación con ambos aspectos -la descripción geográfica y la explicación histórica-, las notas de la VPEE (además de las introducciones) vienen en nuestra ayuda:
Aspectos geográficos
2 S 5.9n Por hallarse situada en la cima de una meseta, a unos 760 m. sobre el nivel del Mediterráneo y a 1145 m. sobre el del Mar Muerto, Jerusalén estaba bien protegida naturalmente (cf. Sal 28.12-14). La antigua ciudad de los jebuseos tenía unas 3 ha. y su población puede calcularse en unas 1500 personas. En la elección del sitio para la edificación de la ciudad, jugó un papel importante la presencia de un manantial perenne en el valle de Cedrón, la llamada fuente de Guihón (véase 1 R 1.33 n.).
Esd 4.9-11o La provincia al oeste del Éufrates: Esta satrapía o provincia incluía toda la región de Siria y Palestina (véase Índice de mapas). Su gobernador o sátrapa (cf. Esd 5.3-4) tenía autoridad sobre los gobernadores de Samaria y Judá.
Tb 1.3g Nínive: importante ciudad del imperio asirio, situada junto al río Tigris, en lo que hoy es Iraq. Durante el siglo VII a.C. fue su capital. Véase Índice de mapas.
Mt 2.1a Belén: situado a corta distancia al sur de Jerusalén; pueblo natal del rey David (1 S 16.1). Cf. Lc 2.4-7.
Mt 2.23q Lc 2.39,51; Jn 1.45. En aquel tiempo, Nazaret era un pueblo de poca importancia, en las montañas de Galilea.
Explicaciones históricas
Sal 7.(1) Alusión a un personaje y a un episodio que no aparecen mencionados en los relatos históricos referentes a David.
Esd 4.6h Asuero: es otro nombre del rey persa Jerjes I (Est 1.1).
Is 1.1d Los reyes mencionados reinaron sucesivamente en Judá, del 781 al 687 a.C. Ozías (también llamado Azarías): 2 R 15.1-7; 2 Cr 26.1-23 (cf. Is 6.1). Jotam: 2 R 15.32-38; 2 Cr 27.1-9. Ahaz: 2 R 16.1-20; 2 Cr 28.1-27. Ezequías: 2 R 18.1-20.21; 2 Cr 29.1-32.33.
Tb 1.15 A la muerte de Salmanasar V (722 a.C.) reinó Sargón II (al parecer, su hermano), a quien sucedió en el trono su hijo Senaquerib (705-681 a.C.).
2 Mac 15.37 Solo en el 129 a.C., Juan Hircano, hijo de Simón y sobrino de Judas, logró liberar completamente a Jerusalén. Pero recuperado el templo y obtenida la libertad religiosa, podía decirse que la ciudad estaba en poder de los hebreos.
Mt 2.1b Herodes: llamado el Grande, rey de todo el territorio de Israel dominado por los romanos; gobernó durante los años 37-4 a.C. Fue padre de Arquelao (véase Mt 2.22 n.), de Herodes Antipas (véase Mt 14.1 n.) y de Filipo (cf. Lc 3.1). La referencia a Herodes (cf. también Lc 1.5) permite fijar el nacimiento de Jesús hacia los años 6-5 a.C. El calendario actual, por un error de cálculo, colocó el comienzo de la era cristiana varios años más tarde.
Mt 1.23q La profecía estaba dirigida originalmente al rey Acaz (Is 7.14-17), y le anunciaba el nacimiento de un niño como señal de que Judá sería liberado de sus enemigos. El texto hebreo de Is 7.14 habla de la joven, palabra que fue traducida al griego como la virgen. Mateo hace referencia a la virgen que tendrá un hijo, y también al simbolismo del nombre Emanuel: «Dios con nosotros» (cf. también Mt 28.20).
Hch 12.1 Herodes Agripa I, nieto de Herodes el Grande (Mt 2.1 nota b) y padre de Herodes Agripa II (Hch 25.13 nota g), gobernó toda Palestina del 41 al 11 d.C. El emperador romano le había dado el título de rey.
8) Notas aclaratorias de costumbres
¿Por qué tanto enredo con la relación entre José y María cuando, supuestamente, solo eran novios? ¿Qué importancia tenía el bautismo de Juan que tanta gente se bautizaba? ¿Por qué Jesús usa imágenes como la de la sal? ¿Qué «suerte» fue la que le tocó a Zacarías? O ¿por qué tiene importancia la mención de los cerdos y de las algarrobas en la historia del hijo pródigo? ¿Qué clase de vestimenta usaba Juan? ¿Cuál era su comida?
Si no tuviéramos conocimiento de las costumbres, prácticas, ritos, instituciones, etcétera, de la época en la que se escribieron los relatos a los que se refieren las anteriores preguntas, nos quedaríamos sin saber sus respectivas respuestas. Veamos qué nos dicen las notas de la VPEE (y en el mismo orden en que hemos formulado las preguntas):
Mt 1.18l Comprometida para casarse... José: Lc 1.26-27. El compromiso de matrimonio constituía una obligación legal y no podía romperse sin un divorcio formal.
Mt 3.6 Los judíos celebraban varios ritos de purificación con agua (Lv 15; 16.26-28; 17.15); el bautismo de Juan simbolizaba una purificación no solo ritual sino basada en una verdadera conversión (v. 2; Mc 1.14). Véase Bautismo en el Índice temático.
Mt 5.13 Mc 9.50; Lc 14.34-35. Este dicho supone el gran aprecio que se tenía por la sal, pues además de servir para dar sabor (cf. Job 6.6) y conservar los alimentos, se usaba en diversas ceremonias religiosas (cf. Lv 2.13; Nm 18.19). Cuando no era pura, caso frecuente entonces, podía perder su sabor.
Lc 1.9 El incienso se quemaba sobre el altar que estaba delante del Lugar Santísimo (Ex 30.1-8; 1 R 7.48-50). Esto se hacía por la mañana y por la tarde; la presencia de todo el pueblo (v. 10) da a entender que era la hora de la tarde (cf. Hch 3.1). Había tantos sacerdotes (18.000 aprox.) que, por lo general, cada uno tenía oportunidad de ofrecer el incienso solo una o dos veces en su vida.
Lc 15.15-16 Puesto que los cerdos eran animales impuros para los judíos (Lv 11.7-8; Dt 14.8), puede suponerse que el patrón no era judío. El cuidar cerdos era el trabajo más despreciable que un judío pudiera imaginar; más degradante aún sería compartir con ellos la comida (v. 16). Algarrobas: fruto, en forma de vaina, del algarrobo, árbol común en Palestina; estas vainas servían de alimento a los animales, y la gente sin recursos también las comía en casos de necesidad.
Mc 1.6h Juan se vestía como el profeta Elías (2 R 1.8; cf. Zac 13.4). Esta indicación probablemente debe entenderse en el sentido de que llevaba una capa de pelo de camello, y de que se cubría de la cintura para abajo, hasta las rodillas, con una prenda de cuero que reemplazaba la túnica.
Mc 1.6i Langostas: insectos parecidos a los saltamontes, considerados comestibles en diversos países orientales (cf. 11.22).
A estas notas, que nos explican algunas costumbres que ya han caído en desuso, podríanse añadir muchísimas más. Sirvan las siguientes:
Esd 6.11 Empalado: alusión a una de las formas de ejecutar la pena de muerte, que consistía en clavar en tierra un palo con la punta superior afilada y arrojar sobre él al condenado. Esta muerte cruel e ignominiosa debía servir también de escarmiento. Cf. Dt 21.22-23.
Sal 4.7(8) La alegría que reinaba cuando había una cosecha abundante era proverbial en Israel. Cf. Sal 126.6; Is 9.3(2); 16.10; Jer 48.33.
Tb 4.17 Alusión a los banquetes funerarios celebrados para consolar a los parientes del difunto (cf. Jer 16.7). Los pecadores son aquí probablemente los paganos.
2 Mac 10.2 1 Mac 1.54. Era uso pagano erigir altares en plazas públicas.
Ef 5.26 Alusión a las costumbres nupciales del Oriente antiguo. Se bañaba y arreglaba cuidadosamente a la novia, antes de presentarla a su esposo. Aquí es Cristo mismo quien purifica a la iglesia con el baño del bautismo y con la palabra salvadora (cf. Jn 15.3). Cf. también Tit 3.5; 1 P 3.21.
Muchos otros aspectos, respecto de los cuales las notas ofrecen aclaraciones muy valiosas, serían dignos de mención. Damos a continuación apenas uno o dos ejemplos de cada uno de esos casos.