a. Luz bíblica
b. Cristianos en desacuerdo
c. ¿Quién escribió la Biblia?
d. Palabras difíciles
e. Manteniendo la frescura
a. Luz bíblica
A menudo se dice que la guía de Dios a través de la Biblia es como una luz. “Tu Palabra es lámpara a mis pies y lumbrera a mi camino” (Salmo 119.105). Eso nos ayuda porque nos muestra lo que debemos y no debemos esperar de la Biblia. Una luz no te indica qué camino seguir o cada paso que debes tomar. Simplemente alumbra las cosas para que puedas tomar tus propias decisiones acerca de lo que Dios quiere que hagas.
Asimismo, la Biblia no detalla todo lo que debemos hacer en toda situación. En lugar de eso, nos da principios que, con la ayuda del Espíritu de Dios, podemos aplicar a nuestra situación.
Es emocionante cuando la Biblia cobra vida para nosotros. Pero hay veces en que muchos de nosotros, si somos honestos, tenemos dificultades en comprender y leer la Biblia. Hay preguntas importantes que demandan respuesta. Esta sección considera algunas de ellas. No podemos dar respuestas instantáneas – pero sí podemos ver porqué surgen los problemas, y qué se puede hacer para superarlos.
Pregunta: Ya que nuestro mundo es tan diferente al mundo de la Biblia, ¿no hay cuestiones modernas de las cuales la Biblia no dice nada? Las drogas, por ejemplo. ¿Cómo puede ayudarnos la Biblia si estamos enfrentando un problema de drogas? O las cuestiones del medio ambiente – ¿cómo puede la Biblia ayudarnos a responder a la amenaza masiva de la contaminación ambiental o del desastre nuclear?
A continuación podrás ver cómo podríamos responder a esas preguntas. Pero primero, veamos cuáles son los principios que dirigen el uso de la Biblia para responder a tales cuestiones.
Leyes universales
Ya hemos visto que la Biblia incluye algunas leyes universales generales que son centrales tanto en el Antiguo Testamento como en el Nuevo Testamento. Los Diez Mandamientos son el mejor ejemplo. Búscalos en Deuteronomio 5.1-6.9 o Exodo 20. Luego fíjate qué dice Jesús acerca de ellos en Marcos 12.28-34.
Estos mandamientos siempre son pertinentes y proveen una guía clara aún para nosotros hoy. Son reglas prácticas para la vida.
Instrucciones específicas
Dios dio muchas otras instrucciones para situaciones específicas en el Antiguo Testamento y en el Nuevo Testamento. Observa, por ejemplo, las instrucciones para los hombres recién casados en Deuteronomio 24.5.
Los cristianos no afirman que tal ley debe aplicarse hoy. Pero cuando leemos tal ley nos preguntamos qué principio general hay detrás de ella y cómo nos afecta. En este caso podríamos decir que el principio general es que a Dios le importa nuestra relación y por lo tanto quiere que a nosotros nos importe también. Quiere que valoremos nuestras familias, y que las relaciones entre esposos y esposas sean felices y seguras.
Relatos
La Biblia contiene muchos relatos. Vemos cosas de las cuales Dios aprueba y otras de las cuales no aprueba. A veces dentro de un relato oímos a alguien hablar de parte de Dios.
Busca, por ejemplo, 2 Samuel 11.1-12.15. Vemos el desagrado de Dios con las acciones pecaminosas y egoístas de David, y cómo Dios lo confronta con ellas.
Jesús
Jesús vivió como Dios quiso. Por eso su vida provee una guía acerca de cómo deben vivir los cristianos.
Si seguimos a Jesús como modelo:
- Pondremos a Dios primero (Lucas 22.39-44)
- Desarrollaremos un espíritu de perdón (Mateo 18.21-35)
- Atenderemos a las necesidades de las personas que están enfermas o sufriendo (Marcos 7.31-35)
- Nos amaremos los unos a los otros (Juan 13.34-35).
Descubrir los principios que la Biblia provee para guiarnos en cuestiones modernas es una tarea exigente pero apasionante. Puede haber veces en que nosotros estemos convencidos de haber arribado a la conclusión correcta acerca de cómo aplicar esos principios, pero otros no estén de acuerdo con nosotros.
Drogas
La Biblia no dice mucho acerca de ningún tipo de droga. Pero hay algunos principios que pueden ayudarnos a saber cómo reaccionar al uso de diversas drogas por placer. Por ejemplo:
- Un principio general muy claro en el Nuevo Testamento es que Dios no quiere que perdamos eficacia en nuestro servicio a Cristo. Eso nos sugiere que debemos negarnos a abusar de todo tipo de droga que lastime nuestros cuerpos o mentes.
- En este asunto tanto como en cualquier otro debemos ser conscientes de que la Biblia espera que seamos cuidadosos con el uso de nuestro dinero – lee, por ejemplo, 2 Corintios 8 y 9. Mejor que gastar dinero en drogas sería usarlo ayudando a otros.
- ¿Qué dice Jesús acerca de cómo nuestro estilo de vida refleja a Dios? Busca Mateo 5.13-16. La gente debería poder mirar nuestras vidas y, a través de ellas, ser guiada a Dios. ¿Qué efecto tendría sobre otros nuestro abuso de drogas?
Hazlo tú mismo:
- Busca 1 Corintios 8.4-13, un pasaje cuyo propósito era ayudar a algunos cristianos a lidiar con un asunto particularmente problemático que estaban enfrentando en ese tiempo.
El problema se explica en los versículos 4-8. Luego, en el versículo 9 Pablo sugiere el principio sobre el cual basa sus consejos. ¿Cómo puede ese principio aplicarse al uso de drogas hoy?
Cuidado del medio ambiente
Hoy tenemos el poder de destruir la tierra. Todos son conscientes de que esto podría ocurrir en una guerra o un accidente nuclear; pero también puede pasar lentamente a través del abuso indiscriminado de los recursos de la tierra. ¿Qué luz nos da la Biblia?
- La Biblia presenta a la creación entera como el regalo de Dios a la raza humana. Claramente su intención fue que los seres humanos cuidaran y usaran los recursos que les habían sido dados (Génesis capítulos 1 y 2).
- El cuidado de la creación de Dios obviamente implica el cuidado de la gente misma. La Biblia afirma que Dios creó todas las naciones – todas las personas son entonces parte del mundo que él ama. Hay un ejemplo de esto en Hechos 17.26. Debemos cuidar de otros como de nuestros hermanos y hermanas.
- La ley del Antiguo Testamento contiene muchos ejemplos de cuidado de los animales y de otros aspectos del medio ambiente. Busca, por ejemplo, Exodo 23.11-12; Deuteronomio 25.4; Proverbios 12.10; Deuteronomio 23.12-14. Detrás de estas leyes hay una consciencia de que si vamos a beneficiarnos con los recursos de la tierra, debemos cuidar de ellos.
- En la Biblia un ambiente sano, productivo y cuidado es visto como una señal de la bendición de Dios. Pero la desobediencia a Dios puede llevar a un desastre ambiental. Observa, por ejemplo, las palabras de Oseas, el profeta, en Oseas 4.1-3, o las palabras de Moisés en Deuteronomio capítulo 28.
Esto sugiere que como cristianos debemos cuidar del medio ambiente que Dios nos ha dado – tanto a través de nuestro uso responsable de los recursos, como resistiendo la contaminación de nuestro ambiente o su destrucción por otras fuerzas, poderes o industrias.
Hazlo tú mismo:
- Lee el Salmo 8, particularmente los versículos 5-8. ¿Que sugiere esto acerca de nuestro control sobre y cuidado del mundo de Dios?
b. Cristianos en desacuerdo
Pregunta: ¿Por qué los cristianos no se ponen de acuerdo en cuanto a lo que significa la Biblia? ¿Qué puede ayudarnos cuando esto ocurre?
Aún con la ayuda de la Biblia los cristianos no siempre coinciden. A veces la Biblia misma parece ser la causa del desacuerdo. Un grupo de personas dice que significa una cosa, mientras otros grupos tienen opiniones diferentes. Es más, todos dicen ser guiados por el Espíritu Santo. ¿Cómo puede ocurrir esto?
Sólo una parte del todo
La verdad en la Biblia tiene muchos lados, y a veces los desacuerdos aparecen porque sólo se está captando un lado de la verdad.
La Biblia da diferentes perspectivas sobre muchos temas, así que cuando miras un versículo o un pasaje, fácilmente puedes ver un panorama incompleto. Mira Hazlo tú mismo para ver un ejemplo de esto.
Para completar el panorama necesitamos buscar otros pasajes. En algunas páginas de la Biblia hay referencias. Estas indican dónde hay otros pasajes del mismo tema. Una herramienta aún más útil es una concordancia que tiene una lista de todos los pasajes que contienen cierta palabra o tema en la Biblia.
Situaciones diferentes
Así como las situaciones que enfrentamos son diferentes, también la forma en que Dios espera que respondamos a ellas es diferente. Por ejemplo Pablo aconsejó a los corintios solteros que no se casaran; pero otros pasajes del Nuevo Testamento animan al matrimonio. Busca estas ideas en 1 Corintios 7.27-28, Juan 2.1-12, y Hebreos 13.4. Esto podría confundirnos, hasta que entendemos una posible razón – los corintios probablemente sufrían persecución mientras que los demás no. Pablo sabía que les sería difícil mantenerse firmes bajo persecución por el riesgo que esto impondría a la familia. Se dieron diferentes consejos porque las situaciones eran diferentes.
La Biblia nos cambia
Por otra parte puede haber desacuerdo entre cristianos aún cuando la Biblia parece clara, si un grupo no está dispuesto a ser guiado por la Biblia. Un escritor dijo, “Si no nos sentimos desafiados por la Biblia probablemente no la hemos comprendido”. Puede ser incómodo que nuestro estilo de vida y nuestros pensamientos sean desafiados. Pero necesitamos mirar honestamente lo que Dios está diciendo y a nosotros mismos, en lugar de rechazar inmediatamente algo con lo cual no estamos de acuerdo.
El mensaje original
Hemos estado enfatizando que es importante ver lo que un pasaje bíblico significó para los lectores originales en su situación y después ver qué puede significar para nosotros hoy.
Somos privilegiados por poder comprender más que cualquier generación previa acerca de la Biblia, y de cuándo, cómo, y porqué fue escrita. El mensaje original puede ser más claro para nosotros que para los que vinieron antes. La Biblia no ha cambiado, pero nuestra capacidad de comprensión del mensaje original sí.
Puede ser preocupante ver a cristianos en desacuerdo, pero debemos recordar que la Biblia, en contraste con nuestras ideas y sentimientos, se mantiene totalmente constante -la misma de siglo en siglo. Continúa emitiendo sus señales constantes y confiables que no debemos pasar por alto.
Si no concordamos con otros es útil:
- Pedir a Dios que nos ayude a comprender lo que él quiere y que seamos abiertos y amemos a aquellos con quienes no concordamos.
- Intentar ver el asunto desde un punto de vista amplio, sin limitarnos a unos versículos o capítulos particulares de la Biblia.
Hazlo tú mismo:
Un ejemplo de cómo un pasaje de la Biblia equilibra a otro:
- Busca Hechos 28.7-10. ¿Qué dice acerca de la “sanidad”?
Busca 2 Corintios 12.7-10. ¿Porqué Pablo, a quien Dios usó para sanar a otros, no fue sanado por Dios?
Busca Santiago 5.14-16. ¿Cuál es el secreto de ser sanado, según los versículos 15 y 16?
- ¿Debemos esperar que Dios sane a las personas hoy? Tomados en conjunto, ¿qué crees que sugieren los pasajes anteriores?
c. ¿Quién escribió la Biblia?
Pregunta: ¿Quién escribió la Biblia? ¿Es palabra de Dios o palabra de hombre?
A cada uno de nosotros nos toca decidir, y el único modo de hacerlo es leyendo la Biblia nosotros mismos preguntando:
- ¿Qué dice la Biblia sobre sí misma?
- ¿Cómo tratan Jesús y las otras personas del Nuevo Testamento los escritos del Antiguo Testamento?
- ¿Qué encuentro en la Biblia? ¿Veo que por medio de la Biblia Dios me habla, o no hay diferencia entre ella y otros escritos humanos que he leído?
Para estimularte a pensar, aquí hay algunos comentarios para considerar:
- Gran parte de la Biblia viene de un tiempo en el cual todavía no se usaba mucho la escritura. Los relatos eran pasados de grupo a grupo oralmente. La gente los aprendía palabra por palabra, y la persona que finalmente anotaba los relatos era a menudo la última en una larga cadena de gente.
Los cristianos creen que el Espíritu de Dios estaba en control en cada etapa del proceso – guiando a los narradores iniciales, guiando a los escritores que los anotaron. El Espíritu de Dios también nos guía cuando leemos.
- Algunos de los autores de la Biblia afirman con seguridad que hablan de parte de Dios. Busca, por ejemplo, Ezequiel 3.11 o Amós 3.8. Aún cuando los autores no dicen que sus palabras vienen de Dios, generalmente están informando sobre sucesos por medio de los cuales Dios se revela a la gente.
- Cada uno de los autores usó su propio estilo literario. Si uno entiende las lenguas originales, puede ver que el Nuevo Testamento está escrito en el nivel de lenguaje de la calle, como el que hoy uno espera encontrar en un diario. Otros libros tienen un lenguaje más complicado, como un libro de texto.
- Es más, cada autor tienen un interés particular. Puedes ver esto si miras un relato que la Biblia narra más de una vez. Por ejemplo, cada uno de los evangelios narra la muerte y resurrección de Jesús.
A Juan, al escribir su relato, le importaba especialmente que sus lectores creyeran que Jesús realmente había muerto pero que hoy estaba vivo. Por eso incluye con gran detalle los sucesos de la muerte de Jesús y las ocasiones en las cuales Jesús fue visto por diferentes personas después de la resurrección.
A Marcos, por otra parte, le importaba más contar el relato de la vida de Jesús, y por lo tanto se ocupa de la muerte y resurrección de Jesús en forma mucho más breve que Juan. Ambos autores cuentan el mismo relato, pero lo hacen desde su punto de vista particular.
Pregunta: ¿Qué hacemos cuando hay palabras o ideas que no comprendemos?
Eso no debe ocurrir mucho con las traducciones modernas, pero aún en ellas a veces encontrarás palabras que no son parte de tu vocabulario diario, o palabras con un significado especial.
- En los países del Medio Oriente en los tiempos de la Biblia había plantas, animales, piedras preciosas, etc., que no se ven comúnmente en la mayor parte de los países hoy en día.
Mira Génesis 30.14, por ejemplo. ¿Qué son mandrágoras? Encontrarás explicaciones de palabras extrañas como estas en una buena enciclopedia o manual bíblico.
- También hay palabras como fariseo, levita, pacto o Mesías, que tenían un significado particular en la vida religiosa hebrea. Nuevamente, busca en una enciclopedia o manual bíblico.
- Hay muchas palabras religiosas que usamos hoy que tienen una importancia especial en la Biblia. Palabras como gracia, sacrificio, o parábola. Si no encuentras una explicación, anótalas y pídele a tu pastor o a un líder de la iglesia que te las explique.
- Finalmente, nombres bíblicos como Eleazar (Números 6.16) o de lugar como Meribah (Exodo 17.1-7) pueden ser difíciles de pronunciar.
Un nombre en la Biblia generalmente describe algo de la persona o lugar. Meriba, por ejemplo, significa lugar de “quejas”, porque fue allí que el pueblo de Israel discutió con Moisés acerca de si Dios estaba o no con ellos. Busca el relato en Exodo 17.1-7. Las notas al pie de algunas páginas del texto bíblico frecuentemente explican tales palabras.
e. Manteniendo la frescura
Pregunta: ¿Qué hacemos si nos aburre la Biblia?
Casi todos descubren que eso ocurre de vez en cuando, así que no te preocupes. Pero si esa es tu situación, aquí hay algunas cosas que puedes hacer.
Tómate un descanso
Es mucho más importante leer una vez cada pocos días y compenetrarte bien, que leer todos los días y nunca absorber nada.
Únete a un grupo
En un grupo pueden animarse mutuamente, compartir sus descubrimientos, y aprender de los otros que están leyendo la Biblia juntos. No necesitas ninguna habilidad especial – solo unos amigos con los cuales puedas charlar un pasaje y que puedan animarte.
Cambia tu método de lectura
Hay muchos libros que pueden ayudarte a leer la Biblia diariamente. Estos libros detallan un plan que – si lo cumples – te llevará por casi toda la Biblia. Las notas diarias te explican las palabras importantes y te ayudan a aplicar la Biblia a tu vida.
La Biblia también está disponible en cassette, y en algunas partes también en vídeo. Así que si te resulta demasiado trabajo leer la Biblia por el momento, aprovecha las opciones. Escucha partes de ella, mira otras.
Dedícale tiempo
En uno de sus relatos más conocidos, Jesús compara la palabra de Dios con una semilla (léelo tú mismo en Lucas 8.4-15).
Una semilla tarda en germinar. Puede estar en la tierra por meses – hasta años a veces – antes de crecer. Así puede ser con la Biblia.
Algo que no entiendes en el momento de leer – y que no puedes aplicar a tu situación – de repente cobra vida meses, aún años, más tarde. Por eso a veces lo mejor que se puede hacer cuando la Biblia parece inaccesible es continuar leyendo y escuchando, con la esperanza de que en el futuro Dios utilizará lo que leíste para hablarte directamente.
Nuestra meta principal como cristianos no es saber la Biblia sino conocer a Dios. Nuestra relación con Dios es siempre más importante que las palabras que leemos o las cosas que sabemos. Si te acercas a la Biblia buscando a Dios y pidiéndole que él se encuentre contigo, verás como tanta otra gente, que por medio de la Biblia Dios puede darte nueva vida.





