En esta ocasión a Jeremías no le tocó llorar, ni sufrir, más bien fue el que hizo el deleite de grandes y chicos, durante Expolit 2002 (la feria de libros y música cristiana, que se celebra todos los años en Miami, Estados Unidos).
Desde el mismo inicio de la feria hubo un público cautivo en el exhibidor de las Sociedades Bíblicas Unidas. Niños que todos los días se reunían para ver los vídeos que se presentaban constantemente y para jugar con los CD‑Rom’s interactivos de las mismas historias que se presentaban en vídeos.
Esta fue la mejor evaluación de los dibujos animados que se han producido para los niños de las Américas. Pero lo más interesante fue que los niños no querían que se hiciera ninguna otra presentación en el exhibidor, porque querían seguir viendo y aprendiendo de los héroes de la fe.
También esperaban con ansias el día de la premiere del nuevo vídeo «La historia de Jeremías». Para el día que estaba programada, los niñitos que habían sido fieles en el exhibidor hicieron algo más encomiable aún. Fueron por toda la feria invitando a otros niños para que no se perdieran la gran fiesta de presentación de «Jeremías», actuaron como unos verdaderos promotores. Llegaron cerca de doscientos niños para disfrutar «La historia de Jeremías».
Llegó el momento y fue titánica la labor de tratar de mantener a los niños en fila para entrar, porque todos querían tener un lugar lo más cercano posible a la pantalla donde se proyectaría el vídeo. No podían faltar los globos, jugos, palomitas de maíz, juegos y premios. Pero para ser merecedores de los premios tenían que contestar varias preguntas para corroborar si habían aprendido algo de lo que habían visto.
Fue maravilloso ver cómo algunos niños recitaban parlamentos casi completos de los vídeos y recontaban la historia. También hubo llantos porque algunos niños no se resignaban a que no fueron ellos los que pudieran contestar y hacerse acreedores de los premios que ansiaban. Ningún niño se fue con las manos vacías, todos recibieron regalos, pero dejaron algo mucho mejor: la convicción de que la palabra de Dios no vuelve vacía, no importa en cuál formato se presente.
«La historia de Jeremías» es el tercer vídeo animado producido por Sociedades Bíblicas Unidas, como parte del programa Oportunidad 21 y en conjunto con la Sociedad Bíblica Colombiana. El primer vídeo de esta serie fue «La historia de Pablo», que recibió el premio APEX ’99. El segundo vídeo fue «La historia de David», ganador de APEX 2001 y en 2002 recibió dos nuevos premios: Gold Crown Award – Mejor vídeo internacional y el Bronze Crown Award – Mejor vídeo para niños.
Estos premios son otorgados por la International Christian Visual Media, una organización que todos los años analiza los nuevos vídeos en el mercado cristiano. ICVM es un consorcio de productores y distribuidores que tratan de hacer una diferencia en el mundo a través de los medios visuales. El grupo incluye organizaciones como: World Wide Films, la división de películas del ministerio Billy Graham, misiones orientadas a productores de vídeo, escritores independientes, directores y actores, entre otros.
Estos premios fueron creados con el propósito de reconocer la excelencia en la producción y en el contenido que reflejen valores cristianos en las películas y vídeos cristianos en el mundo secular. Esta organización se inició en 1973.
Actualmente, Sociedades Bíblicas Unidas y la Sociedad Bíblica Colombiana están produciendo un nuevo vídeo animado. En esta ocasión le toca el turno a Pedro. Este vídeo se compone de dos partes: «Pedro y la duda» y «Pedro: pescador de hombres». Estos serán presentados en Expolit 2003.
Como parte de esta serie, también se han producido otros materiales complementarios: camisetas, globos, lápices, comics, libros para colorear, juegos de mesa, CD‑rom interactivos, con juegos y actividades que refuerzan la enseñanza bíblica. También se han publicado tres CD con las canciones que contienen estos vídeos animados.
Pero el esfuerzo no se ha quedado solamente en el mundo hispano; estos vídeos están siendo doblados al inglés y portugués, y se considera la posibilidad de que se puedan traducir a lenguas indígenas.
O‑21 ha sido una gran oportunidad para los niños de las Américas, donde aproximadamente el 50% de la población es menor de diecinueve años. Niños que están expuestos a todo lo que es la televisión secular, donde el 73% de la programación infantil es violencia. Se estima que un niño en un año pasa aproximadamente: 1600 horas viendo TV, 800 horas en la escuela, 160 horas con su mamá, 100 horas con su papá y sólo 40 horas en clase de religión.
Los estudios sobre la televisión indican que los niños terminan identificándose con los caracteres. Es por eso que Sociedades Bíblicas Unidas ha querido ofrecer verdaderos modelos dignos de imitar, los «Héroes de la fe».




















