Tag Archive | "Sociedad Biblica Americana"

Biblia ABS para el Presidente

Biblia ABS para el Presidente

La Sociedad Bíblica Americana hará entrega de una Biblia al entrante presidente Obama.

Por Mary Ann Mueller

NUEVA YORK – La Sociedad Bíblica Americana (ABS, por sus siglas en inglés) hará historia en enero durante la investidura presidencial, cuando se le presente al presidente electo Barack Obama, el 44º presidente de los Estados Unidos, una Biblia de la histórica organización cuya trayectoria se remonta a más de doscientos años.

Dicha entrega por parte de la ABS constituirá la primera vez que tal hecho haya ocurrido en la historia de los EE.UU.

A continuación de la votación llevada a cabo el 4 de noviembre a fin de elegir un nuevo presidente, la cúpula directiva de la Sociedad Bíblica Americana se comunicó con Emmett Beliveau, director ejecutivo del Comité de Investidura Presidencial del 2009, a fin de solicitarle audiencia con el propósito de hacer los arreglos necesarios para hacer entrega de un regalo especial al nuevo presidente.

El mes que viene, en su calidad de miembro de la Iglesia de Cristo [Church of Christ], se le hará entrega al entrante presidente Barack Obama una Biblia de Edición Presidencial Personalizada, de la versión King James. Aún está por determinarse cómo se llevará a cabo.

Una carta fechada el 20 de enero del 2009 y dirigida al presidente Obama, reza así: “En virtud de nuestros ciento noventa y tres años de antigüedad como institución estadounidense en la intersección de la fe, la cultura y la vida pública, expresamos nuestro deseo de ser un recurso para usted, tanto a nivel personal como a nivel institucional”. El presidente doctor R. Lamar Vest y el reverendo doctor Dennis C. Dickerson, presidente de la Junta Directiva de ABS, escribieron dicha carta en forma conjunta.

“Al emprender su travesía”, sigue la carta, “que la presente Biblia pueda ser una fuente de inspiración divina y una voz pequeña y suave durante momentos de contemplación sagrada…”

Con todo, el nuevo presidente 44º no es el primer mandatario estadounidense que haya recibido las Escrituras de parte de la Sociedad Bíblica Americana; sin embargo, será el primer presidente que reciba una Biblia Presidencial ABS como parte de las festividades inaugurales. La Sociedad tiene la esperanza de que el nuevo Presidente use su Biblia de regalo durante su jura en las ceremonias. No obstante eso aún no se ha determinado. Muchas veces un presidente entrante opta por usar una Biblia que es una reliquia de familia, la cual es de profundo valor personal y espiritual para él.

Cuando al nuevo presidente se le toma el juramento de cargo, se acostumbra que coloque la mano izquierda sobre la Biblia mientras levanta la mano derecha hacia Dios al pronunciar las palabras que lo convierten en el presidente de los Estados Unidos. Dicha tradición se inició con George Washington el 30 de abril de 1789. La constitución establece las palabras que recita el presidente. La colocación de la mano sobre la Biblia a fin de pronunciar un juramento es una costumbre inglesa, que le habría resultado conocida a Washington que era anglicano practicante. Dicha acción también le permitiría al padre de la patria, un hombre profundamente espiritual, afirmar el principio de libertad religiosa en lugar de deslindarse de la religión, cosa que en la actualidad se ha convertido en la interpretación del principio de separación de iglesia y estado.

Las palabras del juramento de cargo presidencial, según las decreta la constitución, no incluyen el final “con la ayuda de Dios”.  Muchos presidentes han añadido dicha frase espontáneamente. Se dice que George Washington lo hizo. También Abraham Lincoln, un deísta, que según se informa dijo con dejo humorístico que su juramento de 1861 quedó “registrado en el cielo”. Si bien un estatuto de 1789 exige que jueces federales y funcionarios ejecutivos incluyan en sus juramentos de cargo la frase que solicita la ayuda de la Deidad, a los presidentes no se les exige lo mismo.

Por ser masón, el primer presidente de los Estados Unidos usó la Biblia masónica. Dicha Biblia, desde entonces, se ha dado en llamar la “Biblia de Washington”. Esta misma Biblia la usaron en 1921 Warren G. Harding, un bautista; en 1953 Dwight D. Eisenhower, un presbiteriano; y nuevamente en 1989, George W.H. Bush, un episcopal.

Por ser general de cinco estrellas y graduado de West Point, el presidente Eisenhower añadió el uso de la Biblia de West Point a ambas inauguraciones. El presidente Bush, padre, también usó una Biblia de la familia, la cual era sostenida por su hijo, George W. Bush, un metodista, en 2001. El presidente Bush, hijo, tenía la esperanza de usar le Biblia de Washington, tal como lo había hecho su padre; sin embargo, la inclemencia del tiempo del día de inauguración impidió que se usara por quinta vez el antiguo y frágil tomo.

Jimmy Carter, un bautista del sur, también usó una Biblia de la familia para su ceremonia de juramento de cargo de 1977, mientras que Richard Nixon, un cuáquero, usó dos Biblias de la familia para su juramento de cargo presidencial.

Lyndon Baines Johnson, miembro de los Discípulos de Cristo, usó una Biblia de la familia para su segunda inauguración en 1965. El 22 de noviembre de 1963, usó un misal católico cuando se le tomó con toda premura el juramento de cargo a bordo del abarrotado avión presidencial (Air Force One). El avión presidencial se hallaba en la pista Love Field en Dallas, Texas, esa noche del viernes en el mes de noviembre. Si bien Johnson no era católico, el asesinado presidente John F. Kennedy sí lo era, y su misal se encontró en el escritorio del presidente. (El misal católico contiene la liturgia y las lecturas de las escrituras que se usan en la celebración de la misa católica, el cual se asemeja bastante al Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal.)

Se acostumbra que el nuevo presidente haga el juramento de cargo presidencial en las escalinatas del Capitolio de los Estados Unidos, o sea el Congreso, que representa el poder legislativo del gobierno. Al breve juramento de treinta y cinco palabras —sin incluir el nombre del presidente y el final de costumbre— lo administra el presidente del tribunal supremo de los Estados Unidos, quien representa el poder judicial del gobierno. El nuevo presidente personifica el poder ejecutivo del gobierno. La Biblia sugiere lo espiritual. En tiempos modernos, la primera dama entrante ha sido la encargada de sostener el Libro Sagrado, costumbre que se remonta a Lady Bird Johnson, la primera dama que por primera vez sostuvo la Biblia en ocasión de la ceremonia de juramento de su esposo en el año 1969.

Otros presidentes que usaron la Biblia de la familia fueron Ronald Reagan, un presbiteriano, que usó la Biblia de su madre Nelle en sus dos inauguraciones, y Bill Clinton, un bautista del sur, que usó la Biblia de su abuela materna Edith Cassidy para pronunciar sus dos juramentos de cargo presidencial.

La historia documenta que dos presidentes no usaron la Biblia como parte de su ceremonia de juramento inaugural. El primero fue John Quincy Adams en 1825. El Adams menor —que tenía treinta años cuando su padre, John Adams, un unitario, se convirtió en el segundo presidente en el año 1797— era unitario. Como era un hombre de profunda fe, sentía que la Biblia era demasiado sagrada para uso político, de modo que pronunció su juramento de cargo sobre un libro de leyes que contenía la constitución misma, dado que juraba “conservar, proteger y defender la constitución de los Estados Unidos”,  y no específicamente proclamar su fe cristiana. Theodore Roosevelt, miembro de la iglesia reformada holandesa, no usó una Biblia al prestar su primer juramento de cargo en 1901. No obstante, como presidente, Teddy sí usó las Sagradas Escrituras en 1905.

Varios presidentes han usado dos Biblias para hacer su juramento: Eisenhower usó la Biblia de Washington y la Biblia de West Point en 1953; Richard Nixon usó dos Biblias de la familia para sus dos juramentos; y el presidente Bush, padre, posó una Biblia de la familia abierta encima de la Biblia de Washington abierta.

En 1897, William McKinley, un metodista, no usó una reliquia familiar, sino que usó en cambio una Biblia que le regaló la congregación de su iglesia metodista. Otras preferencias presidenciales se han perdido en la historia.

Se acostumbra abrir la Biblia a un pasaje o versículo favorito que haya escogido el presidente entrante. Los Salmos y Proverbios son los que más se han usado. Se han citado pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento. Sin embargo, solo los presidentes Truman y Bush, padre, prestaron atención al Evangelio de San Mateo. El presidente Bush, hijo, mantuvo la Biblia cerrada durante sus ceremonias de juramento, tal como lo hicieron los presidentes Truman y Kennedy. Truman fue el último presidente que besó la Biblia después de pronunciar su juramento.

También cabe mencionar a Franklin Pierce, que era episcopal. Si bien usó una Biblia en su ceremonia inaugural de 1853, sencillamente hizo una declaración de afirmación en lugar de pronunciar un juramento. Tampoco besó la Biblia después.

El presidente Obama no será el primer presidente estadounidense que reciba una Biblia Presidencial ABS. Woodrow Wilson, presbiteriano, recibió una Biblia en 1919 para uso en la Conferencia de Paz de París, que a la larga desembocó en el Tratado de Versalles y el fin de la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial). Truman recibió una Biblia como regalo del Día de Acción de Gracias de 1945 para uso en el Despacho Oval. En 1953, Eisenhower recibió Biblias en setenta y siete idiomas diferentes para uso de los huéspedes de la Casa Blanca. A Eisenhower se le obsequió una Biblia ABS en 1957 en conmemoración de los 500 millones de ejemplares impresos; en 1966 se le obsequió a Lyndon Johnson el ejemplar que conmemoraba 750 millones de ejemplares de Biblias ABS en honor al 150º aniversario de  la obra de la Sociedad. En 1971 se le presentó a Richard Nixon el ejemplar que marcaba mil millones de Biblias impresas. Por último, a George W. Bush, metodista, se le obsequió una Biblia de la ABS en honor a su antepasado que había trabajado en la Sociedad Bíblica Americana durante los primeros tiempos.

La única primera dama que recibió un ejemplar especial de las Escrituras de la Sociedad Bíblica Americana fue Mamie Eisenhower, que en 1974 recibió el primer ejemplar de la edición conmemorativa de Dwight D. Eisenhower de Good News for Modern Man [Buenas Nuevas para el Hombre Moderno]. La Sociedad Bíblica Americana se destaca por su producción de dicha traducción en inglés americano moderno.

“Es aquí donde se cruzan la fe y la cultura”, explicó Autumn Black, la directora de relaciones públicas de ABS. “Es nuestro deseo poder brindar apoyo personal al presidente Obama en su andar de fe”.

Black tiene la esperanza de que el nuevo presidente pueda extraer pepitas de sabiduría de las Sagradas Escrituras que lo ayuden al tomar el mando del país y acceder a una posición de envergadura en el mundo.

“Se trata de una obra emocionante”, aseveró Black. “Lo percibimos como algo beneficioso para el país y el mundo”.

La Sociedad Bíblica Americana ha formado parte de la estructura de los Estados Unidos desde su fundación en 1816. Desde entonces la ABS ha trabajado arduamente con el propósito de cerciorarse de que las Escrituras pasen a ser parte de la vida cotidiana a partir de 1817 cuando se entregaron Biblias de la ABS a marineros a bordo del USS John Adams, iniciando de esta manera una relación continua con las fuerzas armadas. En 1846, soldados en la Guerra Mexicano Americana tuvieron a su disposición Biblias ABS. Tanto las fuerzas de la unión como las confederadas tuvieron Biblias ABS durante la Guerra Civil.

La Sociedad Bíblica Americana, que siempre está a la vanguardia de la necesidad espiritual, fue la primera organización que puso Biblias para viajeros en los hoteles, la primera en crear una Biblia en braille para ciegos, y la primera en traducir las Escrituras a una lengua indígena americana. Además, cuando los jinetes del correo a caballo [Pony Express] salían de St. Joseph, Missouri, rumbo a Sacramento, California, iba una Biblia de la ABS metida en sus alforjas junto con su valiosa carga de cartas.

Varios ex presidentes también han servido al mando de la Sociedad Bíblica Americana, entre los que se incluyen: el sexto presidente, John Quincy Adams; el decimonoveno presidente, Rutherford B. Hayes, que no estaba afiliado a ninguna denominación, y el vigesimotercer presidente, el presbiteriano Benjamin Harrison.

Antes de eso, dos ex presidentes de la Sociedad Bíblica Americana tuvieron una profunda participación en la fundación misma de esta nación. El primer presidente de la Sociedad Bíblica Americana fue Elias Boudinot, un presbiteriano, que también fue el cuarto presidente del Congreso de la Confederación. Uno de los primeros presidentes de la ABS fue el primer presidente del tribunal supremo de los Estados Unidos, John Jay, un anglicano, que también sirvió en calidad de cuarto presidente del Segundo Congreso Continental.

Se la conoce a la Sociedad Bíblica Americana por su distribución de Biblias a personajes destacados y líderes mundiales. Más recientemente, hicieron entrega de dos Biblias especiales a dos líderes religiosos mundiales de renombre. A Su Santidad, el Papa Benedicto XVI, se le hizo entrega de una Biblia Políglota,  única en su género. Al arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, se le hizo entrega de una Biblia Pobreza y Justicia como parte de una ceremonia.

La Sociedad Bíblica Americana declara con orgullo que comparte la Palabra de Dios con el mundo cumpliendo de este modo y de manera singular la Gran Comisión de Cristo de ir a todo el mundo y predicar el evangelio, tal como se detalla en San Mateo 28:19 y San Lucas 24:47.

“Es nuestra misión lograr que la Biblia esté a disposición de todas las personas en un idioma que les resulte comprensible”, reza la carta dirigida al presidente Obama, “…a fin de que puedan experimentar su mensaje que cambia vidas”. [Tomado de VirtueOnLine.org]

NOTA
Obama jurará como presidente de EEUU sobre la Biblia de Lincoln

Después de la publicación del anterior artículo, se conoció que el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, jurará el cargo sobre la Biblia con la que asumió Abraham Lincoln, quien abolió la esclavitud, informó el comité organizador de la ceremonia.

El comité aseguró que la Biblia de Lincoln será tomada prestada de las colecciones de la biblioteca del Congreso para el acto.

“El presidente electo Obama se siente muy honrado de que la biblioteca del Congreso ponga la Biblia de Lincoln a disposición para su juramentación”, dijo el director del Comité Ejecutivo de la Inauguración Presidencial, Emmett Beliveau, en un comunicado.

Posted in La Biblia en Las AméricasComments (3)

¿Quiénes fueron los responsables de la revisión Reina-Valera 1960?


La Sociedad Bíblica Británica y Extranjera y la Sociedad Bíblica Americana, que operan en América Latina como las Sociedades Bíblicas en América Latina, asumieron total responsabilidad por esta revisión, incluso el nombramiento de comités, el financiamiento de la revisión y la publicación del texto. Trabajaron realizando constantes consultas con los pastores, no sólo de las denominaciones más antiguas y mejor conocidas sino también de las nuevas e independientes, y muchas veces con grupos compuestos completamente de nativos.

Estas consultas no sólo se llevaron a cabo extensamente por representantes de las Sociedades Bíblicas en América Latina y España sino que principalmente se realizaron a través de comités consultivos. Para el Nuevo Testamento hubo ochenta consultores y para el Antiguo Testamento hubo sesenta que recibieron copias mimeografiadas del texto revisado y a quienes se les pidió que las devolvieran junto con sus comentarios sobre la revisión.

Estos consultores fueron escogidos de acuerdo a su competencia en estudios bíblicos, ubicación geográfica y afiliación denominacional. Contrariamente a lo que suele suceder en América Latina casi un setenta y cinco por ciento de los consultores respondieron con sugerencias sobre el texto, y para gran sorpresa del comité, casi todas las sugerencias tenían que ver con más cambios.

En realidad, el total de cambios adicionales que se pedían era un poco más de 10.000, cada uno de los cuales tenía que ser cuidadosamente clasificado y considerado por el comité en su última gran sesión. Las decisiones finales en cuanto al texto de la revisión de la Reina-Valera estaban en manos de un comité editorial que se había nombrado para el programa, ya que una vez que fue nombrado el comité, los representantes de las Sociedades Bíblicas eran únicamente consejeros del comité, sin derecho a voto en las decisiones.


Posted in Reina Valera 60Comments (0)

¿Dar lo que la gente necesita o lo que desea?

Las Sociedades Bíblicas tenían que decidir si le daban al pueblo lo que necesitaba pero que probablemente no aceptaría (una revisión completa de la Reina-Valera), o si les proveía lo que obviamente deseaban, una leve revisión de las formas ortográficas, gramaticales y léxicas.
En la historia de las revisiones de la Biblia hay muchos ejemplos de revisiones que aparentemente se adelantaron a su tiempo, ya que lograr que las personas acepten ciertas modificaciones de la Biblia toma un largo proceso de educación. No se puede obligar a las personas a recibir lo que creemos que necesitan.

Se les debe ayudar a darse cuenta de que lo necesitan. En consecuencia, parecía ser más prudente planificar una revisión limitada, más o menos de acuerdo a lo que deseaba el público, y luego más tarde preparar un texto de la Biblia en español totalmente nuevo que supliera las necesidades de los estudiantes seminaristas y laicos de mayor nivel académico.

La necesidad de un texto de la Biblia tan radicalmente diferente es, por supuesto, muy importante. Nótese que la iglesia católica romana ha publicado tres Biblias en español en los últimos años: (1) Bover-Cantera, (2) Nacar-Colunga y (3) Straubinger, cada una de las cuales en ciertos aspectos refleja una posición exegética más contemporánea que la que se halla en la revisión Reina-Valera 1960.

Los pastores de las iglesias evangélicas en América Latina estuvieron conscientes de la necesidad de una revisión más profunda o de una nueva traducción; pero también reconocieron el problema de las congregaciones muy tradicionalistas que necesitaban ayuda para comprender las dificultades. Por lo tanto, estos pastores convinieron en apoyar al cien por ciento la revisión limitada de la Reina-Valera, teniendo en cuenta que cuando se terminara esta revisión las Sociedades Bíblicas comenzarían una revisión más profunda o harían una nueva traducción.

Es así como en 1960, la Sociedad Bíblica Americana y la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera comenzaron una nueva traducción de la Biblia en español, que debía publicarse dentro de los siguientes cinco o seis años.

Posted in Reina Valera 60Comments (1)

Principios básicos y procedimientos seguidos en el desarrollo de la revisión

En 1960 la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera y la Sociedad Bíblica Americana publicaron conjuntamente una revisión de la Biblia en español, conocida como la Versión Valera, la cual más debería ser designada como la versión Reina-Valera, ya que por primera vez fue traducida y publicada en 1569 por Casiodoro de Reina -después de doce años de trabajo intensivo- y luego fue publicada en 1602 en forma revisada por Cipriano de Valera, quien dedicó más de veinte años de su vida a la revisión y mejora de esta Biblia.

Este ha sido el texto básico de la iglesia evangélica durante varias generaciones; pero ha pasado por considerables cambios a través de los años, aunque muchas personas piensan que no ha sido modificada desde la Edad de Oro de la literatura española.

En realidad, se han hecho una serie de revisiones menores, de las cuales la edición de 1909 fue la última y la más extensa: se hicieron más de 100.000 cambios de ortografía y puntuación y más de 60.000 cambios en las palabras. No obstante, la traducción tiene el inconfundible sabor de “antigüedad” y es muy amada por millones en España y América Latina.

Sin duda, tanto Reina como Valera eran hombres de gran habilidad literaria y su traducción y revisión reflejan no sólo sensibilidad al estilo idiomático sino una comprensión excepcional de los problemas exegéticos.

A pesar de que esta traducción ha sido ampliamente usada y fervientemente amada (y defendida), en los años antes de 1950 (cuando se inició la presente revisión), las Sociedades Bíblicas recibieron muchas sugerencias para hacer considerables modificaciones.

No hubo una opinión organizada con respecto a dichos cambios, y un estudio de los cambios sugeridos indicó que habían propuestas para hacer correcciones de todo tipo. Finalmente, se le pidió al secretario de traducciones de la Sociedad Bíblica Americana que estudiara la situación en América Latina y España, y que determinara si era necesaria una revisión, y de ser así, cómo debería hacerse.

Posted in Reina Valera 60Comments (0)

Iniciará Sociedad Bíblica Argentina “La Biblia es mi guía”

Argentina – La Sociedad Bíblica Argentina está proyectando desarrollar en la Argentina la campaña “La Biblia es mi guía”. Esta idea nació en el año 2005 cuando la Sociedad Bíblica Americana llevó a cabo un estudio que reveló que el 86 por ciento de los hogares estadounidenses posee por lo menos una Biblia.

Sin embargo, no todos los hogares están experimentando su mensaje transformador. Según este estudio, un 66 por ciento de los que tienen una Biblia la lee menos de una vez al mes o nunca la lee.

Por consiguiente, el área de Ministerios latinos de la Sociedad Bíblica Americana lanzo una campaña de lectura Bíblica nacional, “La Biblia es Mi Guía”, con la intención de atraer a los latinos, y alentarlos y motivarlos  a leer la Palabra de Dios.

“La Biblia es mi Guía” promueve la pertinencia de la Palabra de Dios en la vida cotidiana y su capacidad de transformar las vidas de hombres, mujeres y niños.

Con ese fin, Canzion se ha asociando con la Sociedad Bíblica Americana para apoyar esta campaña innovadora. Ellos abogarán por el mensaje de la campaña: “La música es mi pasión, la Biblia mi guía. ¡Léela!” Y varios de sus salmistas motivaran a la lectura de la Palabra de Dios.

En Argentina se espera el lanzamiento para antes de fin de año, con varias visitas internacionales. [Tomado de Agencia Orbita]

Posted in La Biblia en Las AméricasComments (0)

Hace cuarenta años

La primera edición del Nuevo Testamento Dios llega al hombre fue publicada por la Sociedad Bíblica Americana en el año 1966, como una edición de prueba dirigida a personas recién alfabetizadas y a lectores cuya segunda lengua fuera el español. El texto iba acompañado de ilustraciones al trazo preparadas por una famosa dibujante suiza, la señorita Annie Valloton. Estas ilustraciones aún pueden apreciarse en las diferentes ediciones de la Biblia Dios habla hoy.

Puesto que en los años previos a la publicación de Dios llega al hombre se habían hecho repetidas pruebas en diferentes países en cuanto a su facilidad de comprensión, al principio se estimó que una primera edición de 100.000 ejemplares sería suficiente para los primeros dos o tres años de distribución a nivel continental. Mas, para sorpresa de las Sociedades Bíblicas en Norte, Centro y Sud América, esa primera edición no tardó mucho en agotarse, por lo que inmediatamente se imprimieron otros 100.000 ejemplares. ¡Y tampoco aquella segunda edición duró mucho tiempo en las salas de venta! Según los datos que se han conservado en los archivos de la Sociedad Bíblica Americana, para 1967 se habían impreso ya 600.000 mil ejemplares, ¡y poco tiempo después la distribución de Dios llega al hombre pasaba de los dos millones!

¿Qué estaba sucediendo? Algo imponderable, y que jamás cruzó por la mente de quienes durante tantos años se habían esforzado por comunicar, en un lenguaje de fácil comprensión, el mensaje del Evangelio.

Una feliz coincidencia

En octubre de 1962 el papa Juan XXIII inauguró el Segundo Concilio Vaticano, que tres años antes había sido convocado y que se prolongó durante los tres años siguientes, hasta su conclusión en diciembre de 1965. Además de la presencia de todos los obispos católicos, estuvieron presentes como observadores eminentes representantes de las principales iglesias cristianas no católicas. Entre las varias resoluciones de trascendencia histórica es digno de mención el documento conciliar conocido como «Constitución Dogmática sobre la Divina Revelación», o «Dei Verbum», que en su capítulo III afirma la inspiración divina de las Sagradas Escrituras.

Más adelante, en su capítulo VI, que trata de las Escrituras en la vida de la iglesia, este mismo documento declara: «Los fieles han de tener fácil acceso a la Sagrada Escritura» (22). Y también: «El santo Sínodo recomienda insistentemente a todos los fieles, especialmente a los religiosos, la lectura asidua de la Escritura para que adquieran la ciencia suprema de Jesucristo (Fil 3.8), “pues desconocer la Escritura es desconocer a Cristo.”» (25).

Quienes hayan vivido esos días recordarán seguramente el impacto que estas y otras palabras de los documentos conciliares tuvieron en el ámbito de la cristiandad. Y recordarán también con qué avidez comenzaron a leerse y estudiarse las Sagradas Escrituras en el seno de la Iglesia Católica. Quien recuerde esto, seguramente entenderá lo que antes he llamado «una feliz coincidencia»: el Nuevo Testamento Dios llega al hombre cristalizaba el desideratum del documento Dei Verbum: ¡fácil acceso a la Sagrada Escritura!

¿Resulta sorprendente que pronto se agotaran 200.000 ejemplares del Nuevo Testamento Dios llega al hombre, y que muy pronto su distribución llegara a contarse por millones, cuando millones de católicos deseaban leer una traducción de «fácil acceso»? ¡Claro que no! Y muy pronto hubo que lanzar una edición mayor, y otra, y otra más, ¡hasta alcanzar una amplia distribución a la vuelta de dos años!

El «fácil acceso a la Sagrada Escritura» que representaba el Nuevo Testamento Dios llega al hombre podía comprobarse en la sencillez de su vocabulario y en su naturalidad de expresión, lo mismo que en su riqueza de contenido, ya que su sencillez no iba en detrimento de su significado profundo. Por ejemplo, si en Marcos 1.4 el texto griego dice literalmente que «apareció Juan bautizando en el desierto, y predicando el bautismo de arrepentimiento para perdón de pecados», en Dios llega al hombre se hace notar que los cuatro sustantivos abstractos son, en realidad, cuatro acciones que alguien realiza o que afectan a alguien.

Esta «verbalización» de los sustantivos abstractos fue una de las muchas contribuciones de Dios llega al hombre para la fácil comprensión del texto bíblico, ya que rompía, por así decirlo, el «cascarón» gramatical para rescatar la «médula» semántica implícita en las formas abstractas. Porque «bautismo» es una acción que alguien ejecuta y que alguien recibe; «arrepentimiento» es la acción de alguien que se arrepiente; «perdón» es la acción magnánima que alguien (en este caso, Dios) concede, y «pecado» es la acción resultante de pecar. Para el lector poco ejercitado en la lectura era, pues, más fácil entender este mismo texto según la versión de Dios llega al hombre:

«Sucedió que Juan se presentó en el desierto bautizando a la gente; les decía que debían volverse a Dios y ser bautizados, para que Dios les perdonara sus pecados.»

Como puede notarse, la misma idea de «arrepentirse» fue aclarada con la frase verbal «volverse a Dios», que es en efecto el sentido del verbo griego metanoeo.
Estos y muchos otros aspectos gramaticales han sido lo que a través de los años ha caracterizado a la versión Dios llega al hombre. Y fue tal su aceptación entre los nuevos lectores del texto bíblico que muy pronto esos mismos lectores pidieron que se tradujera toda la Biblia. Y así, doce años después apareció la Biblia Dios habla hoy. Pero eso es otra historia, y muy pronto habremos de recordarla.

Posted in Dios Habla HoyComments (1)


*  Correo Electrónico:
* Nombre:
* Apellidos:

LaBibliaWeb.com