La Sociedad Bíblica Americana hará entrega de una Biblia al entrante presidente Obama.
Por Mary Ann Mueller
NUEVA YORK – La Sociedad Bíblica Americana (ABS, por sus siglas en inglés) hará historia en enero durante la investidura presidencial, cuando se le presente al presidente electo Barack Obama, el 44º presidente de los Estados Unidos, una Biblia de la histórica organización cuya trayectoria se remonta a más de doscientos años.
Dicha entrega por parte de la ABS constituirá la primera vez que tal hecho haya ocurrido en la historia de los EE.UU.
A continuación de la votación llevada a cabo el 4 de noviembre a fin de elegir un nuevo presidente, la cúpula directiva de la Sociedad Bíblica Americana se comunicó con Emmett Beliveau, director ejecutivo del Comité de Investidura Presidencial del 2009, a fin de solicitarle audiencia con el propósito de hacer los arreglos necesarios para hacer entrega de un regalo especial al nuevo presidente.
El mes que viene, en su calidad de miembro de la Iglesia de Cristo [Church of Christ], se le hará entrega al entrante presidente Barack Obama una Biblia de Edición Presidencial Personalizada, de la versión King James. Aún está por determinarse cómo se llevará a cabo.
Una carta fechada el 20 de enero del 2009 y dirigida al presidente Obama, reza así: “En virtud de nuestros ciento noventa y tres años de antigüedad como institución estadounidense en la intersección de la fe, la cultura y la vida pública, expresamos nuestro deseo de ser un recurso para usted, tanto a nivel personal como a nivel institucional”. El presidente doctor R. Lamar Vest y el reverendo doctor Dennis C. Dickerson, presidente de la Junta Directiva de ABS, escribieron dicha carta en forma conjunta.
“Al emprender su travesía”, sigue la carta, “que la presente Biblia pueda ser una fuente de inspiración divina y una voz pequeña y suave durante momentos de contemplación sagrada…”
Con todo, el nuevo presidente 44º no es el primer mandatario estadounidense que haya recibido las Escrituras de parte de la Sociedad Bíblica Americana; sin embargo, será el primer presidente que reciba una Biblia Presidencial ABS como parte de las festividades inaugurales. La Sociedad tiene la esperanza de que el nuevo Presidente use su Biblia de regalo durante su jura en las ceremonias. No obstante eso aún no se ha determinado. Muchas veces un presidente entrante opta por usar una Biblia que es una reliquia de familia, la cual es de profundo valor personal y espiritual para él.
Cuando al nuevo presidente se le toma el juramento de cargo, se acostumbra que coloque la mano izquierda sobre la Biblia mientras levanta la mano derecha hacia Dios al pronunciar las palabras que lo convierten en el presidente de los Estados Unidos. Dicha tradición se inició con George Washington el 30 de abril de 1789. La constitución establece las palabras que recita el presidente. La colocación de la mano sobre la Biblia a fin de pronunciar un juramento es una costumbre inglesa, que le habría resultado conocida a Washington que era anglicano practicante. Dicha acción también le permitiría al padre de la patria, un hombre profundamente espiritual, afirmar el principio de libertad religiosa en lugar de deslindarse de la religión, cosa que en la actualidad se ha convertido en la interpretación del principio de separación de iglesia y estado.
Las palabras del juramento de cargo presidencial, según las decreta la constitución, no incluyen el final “con la ayuda de Dios”. Muchos presidentes han añadido dicha frase espontáneamente. Se dice que George Washington lo hizo. También Abraham Lincoln, un deísta, que según se informa dijo con dejo humorístico que su juramento de 1861 quedó “registrado en el cielo”. Si bien un estatuto de 1789 exige que jueces federales y funcionarios ejecutivos incluyan en sus juramentos de cargo la frase que solicita la ayuda de la Deidad, a los presidentes no se les exige lo mismo.
Por ser masón, el primer presidente de los Estados Unidos usó la Biblia masónica. Dicha Biblia, desde entonces, se ha dado en llamar la “Biblia de Washington”. Esta misma Biblia la usaron en 1921 Warren G. Harding, un bautista; en 1953 Dwight D. Eisenhower, un presbiteriano; y nuevamente en 1989, George W.H. Bush, un episcopal.
Por ser general de cinco estrellas y graduado de West Point, el presidente Eisenhower añadió el uso de la Biblia de West Point a ambas inauguraciones. El presidente Bush, padre, también usó una Biblia de la familia, la cual era sostenida por su hijo, George W. Bush, un metodista, en 2001. El presidente Bush, hijo, tenía la esperanza de usar le Biblia de Washington, tal como lo había hecho su padre; sin embargo, la inclemencia del tiempo del día de inauguración impidió que se usara por quinta vez el antiguo y frágil tomo.
Jimmy Carter, un bautista del sur, también usó una Biblia de la familia para su ceremonia de juramento de cargo de 1977, mientras que Richard Nixon, un cuáquero, usó dos Biblias de la familia para su juramento de cargo presidencial.
Lyndon Baines Johnson, miembro de los Discípulos de Cristo, usó una Biblia de la familia para su segunda inauguración en 1965. El 22 de noviembre de 1963, usó un misal católico cuando se le tomó con toda premura el juramento de cargo a bordo del abarrotado avión presidencial (Air Force One). El avión presidencial se hallaba en la pista Love Field en Dallas, Texas, esa noche del viernes en el mes de noviembre. Si bien Johnson no era católico, el asesinado presidente John F. Kennedy sí lo era, y su misal se encontró en el escritorio del presidente. (El misal católico contiene la liturgia y las lecturas de las escrituras que se usan en la celebración de la misa católica, el cual se asemeja bastante al Libro de Oración Común de la Iglesia Episcopal.)
Se acostumbra que el nuevo presidente haga el juramento de cargo presidencial en las escalinatas del Capitolio de los Estados Unidos, o sea el Congreso, que representa el poder legislativo del gobierno. Al breve juramento de treinta y cinco palabras —sin incluir el nombre del presidente y el final de costumbre— lo administra el presidente del tribunal supremo de los Estados Unidos, quien representa el poder judicial del gobierno. El nuevo presidente personifica el poder ejecutivo del gobierno. La Biblia sugiere lo espiritual. En tiempos modernos, la primera dama entrante ha sido la encargada de sostener el Libro Sagrado, costumbre que se remonta a Lady Bird Johnson, la primera dama que por primera vez sostuvo la Biblia en ocasión de la ceremonia de juramento de su esposo en el año 1969.
Otros presidentes que usaron la Biblia de la familia fueron Ronald Reagan, un presbiteriano, que usó la Biblia de su madre Nelle en sus dos inauguraciones, y Bill Clinton, un bautista del sur, que usó la Biblia de su abuela materna Edith Cassidy para pronunciar sus dos juramentos de cargo presidencial.
La historia documenta que dos presidentes no usaron la Biblia como parte de su ceremonia de juramento inaugural. El primero fue John Quincy Adams en 1825. El Adams menor —que tenía treinta años cuando su padre, John Adams, un unitario, se convirtió en el segundo presidente en el año 1797— era unitario. Como era un hombre de profunda fe, sentía que la Biblia era demasiado sagrada para uso político, de modo que pronunció su juramento de cargo sobre un libro de leyes que contenía la constitución misma, dado que juraba “conservar, proteger y defender la constitución de los Estados Unidos”, y no específicamente proclamar su fe cristiana. Theodore Roosevelt, miembro de la iglesia reformada holandesa, no usó una Biblia al prestar su primer juramento de cargo en 1901. No obstante, como presidente, Teddy sí usó las Sagradas Escrituras en 1905.
Varios presidentes han usado dos Biblias para hacer su juramento: Eisenhower usó la Biblia de Washington y la Biblia de West Point en 1953; Richard Nixon usó dos Biblias de la familia para sus dos juramentos; y el presidente Bush, padre, posó una Biblia de la familia abierta encima de la Biblia de Washington abierta.
En 1897, William McKinley, un metodista, no usó una reliquia familiar, sino que usó en cambio una Biblia que le regaló la congregación de su iglesia metodista. Otras preferencias presidenciales se han perdido en la historia.
Se acostumbra abrir la Biblia a un pasaje o versículo favorito que haya escogido el presidente entrante. Los Salmos y Proverbios son los que más se han usado. Se han citado pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento. Sin embargo, solo los presidentes Truman y Bush, padre, prestaron atención al Evangelio de San Mateo. El presidente Bush, hijo, mantuvo la Biblia cerrada durante sus ceremonias de juramento, tal como lo hicieron los presidentes Truman y Kennedy. Truman fue el último presidente que besó la Biblia después de pronunciar su juramento.
También cabe mencionar a Franklin Pierce, que era episcopal. Si bien usó una Biblia en su ceremonia inaugural de 1853, sencillamente hizo una declaración de afirmación en lugar de pronunciar un juramento. Tampoco besó la Biblia después.
El presidente Obama no será el primer presidente estadounidense que reciba una Biblia Presidencial ABS. Woodrow Wilson, presbiteriano, recibió una Biblia en 1919 para uso en la Conferencia de Paz de París, que a la larga desembocó en el Tratado de Versalles y el fin de la Gran Guerra (Primera Guerra Mundial). Truman recibió una Biblia como regalo del Día de Acción de Gracias de 1945 para uso en el Despacho Oval. En 1953, Eisenhower recibió Biblias en setenta y siete idiomas diferentes para uso de los huéspedes de la Casa Blanca. A Eisenhower se le obsequió una Biblia ABS en 1957 en conmemoración de los 500 millones de ejemplares impresos; en 1966 se le obsequió a Lyndon Johnson el ejemplar que conmemoraba 750 millones de ejemplares de Biblias ABS en honor al 150º aniversario de la obra de la Sociedad. En 1971 se le presentó a Richard Nixon el ejemplar que marcaba mil millones de Biblias impresas. Por último, a George W. Bush, metodista, se le obsequió una Biblia de la ABS en honor a su antepasado que había trabajado en la Sociedad Bíblica Americana durante los primeros tiempos.
La única primera dama que recibió un ejemplar especial de las Escrituras de la Sociedad Bíblica Americana fue Mamie Eisenhower, que en 1974 recibió el primer ejemplar de la edición conmemorativa de Dwight D. Eisenhower de Good News for Modern Man [Buenas Nuevas para el Hombre Moderno]. La Sociedad Bíblica Americana se destaca por su producción de dicha traducción en inglés americano moderno.
“Es aquí donde se cruzan la fe y la cultura”, explicó Autumn Black, la directora de relaciones públicas de
ABS. “Es nuestro deseo poder brindar apoyo personal al presidente Obama en su andar de fe”.
Black tiene la esperanza de que el nuevo presidente pueda extraer pepitas de sabiduría de las Sagradas Escrituras que lo ayuden al tomar el mando del país y acceder a una posición de envergadura en el mundo.
“Se trata de una obra emocionante”, aseveró Black. “Lo percibimos como algo beneficioso para el país y el mundo”.
La Sociedad Bíblica Americana ha formado parte de la estructura de los Estados Unidos desde su fundación en 1816. Desde entonces la ABS ha trabajado arduamente con el propósito de cerciorarse de que las Escrituras pasen a ser parte de la vida cotidiana a partir de 1817 cuando se entregaron Biblias de la ABS a marineros a bordo del USS John Adams, iniciando de esta manera una relación continua con las fuerzas armadas. En 1846, soldados en la Guerra Mexicano Americana tuvieron a su disposición Biblias ABS. Tanto las fuerzas de la unión como las confederadas tuvieron Biblias ABS durante la Guerra Civil.
La Sociedad Bíblica Americana, que siempre está a la vanguardia de la necesidad espiritual, fue la primera organización que puso Biblias para viajeros en los hoteles, la primera en crear una Biblia en braille para ciegos, y la primera en traducir las Escrituras a una lengua indígena americana. Además, cuando los jinetes del correo a caballo [Pony Express] salían de St. Joseph, Missouri, rumbo a Sacramento, California, iba una Biblia de la ABS metida en sus alforjas junto con su valiosa carga de cartas.
Varios ex presidentes también han servido al mando de la Sociedad Bíblica Americana, entre los que se incluyen: el sexto presidente, John Quincy Adams; el decimonoveno presidente, Rutherford B. Hayes, que no estaba afiliado a ninguna denominación, y el vigesimotercer presidente, el presbiteriano Benjamin Harrison.
Antes de eso, dos ex presidentes de la Sociedad Bíblica Americana tuvieron una profunda participación en la fundación misma de esta nación. El primer presidente de la Sociedad Bíblica Americana fue Elias Boudinot, un presbiteriano, que también fue el cuarto presidente del Congreso de la Confederación. Uno de los primeros presidentes de la ABS fue el primer presidente del tribunal supremo de los Estados Unidos, John Jay, un anglicano, que también sirvió en calidad de cuarto presidente del Segundo Congreso Continental.
Se la conoce a la Sociedad Bíblica Americana por su distribución de Biblias a personajes destacados y líderes mundiales. Más recientemente, hicieron entrega de dos Biblias especiales a dos líderes religiosos mundiales de renombre. A Su Santidad, el Papa Benedicto XVI, se le hizo entrega de una Biblia Políglota, única en su género. Al arzobispo de Canterbury, Rowan Williams, se le hizo entrega de una Biblia Pobreza y Justicia como parte de una ceremonia.
La Sociedad Bíblica Americana declara con orgullo que comparte la Palabra de Dios con el mundo cumpliendo de este modo y de manera singular la Gran Comisión de Cristo de ir a todo el mundo y predicar el evangelio, tal como se detalla en San Mateo 28:19 y San Lucas 24:47.
“Es nuestra misión lograr que la Biblia esté a disposición de todas las personas en un idioma que les resulte comprensible”, reza la carta dirigida al presidente Obama, “…a fin de que puedan experimentar su mensaje que cambia vidas”. [Tomado de VirtueOnLine.org]
NOTA
Obama jurará como presidente de EEUU sobre la Biblia de Lincoln
Después de la publicación del anterior artículo, se conoció que el presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama, jurará el cargo sobre la Biblia con la que asumió Abraham Lincoln, quien abolió la esclavitud, informó el comité organizador de la ceremonia.
El comité aseguró que la Biblia de Lincoln será tomada prestada de las colecciones de la biblioteca del Congreso para el acto.
“El presidente electo Obama se siente muy honrado de que la biblioteca del Congreso ponga la Biblia de Lincoln a disposición para su juramentación”, dijo el director del Comité Ejecutivo de la Inauguración Presidencial, Emmett Beliveau, en un comunicado.





