June 19, 2013

Taller para la conformación del equipo de revisores de la Biblia Quechua

Participantes

En las oficinas de la Sociedad Bíblica Boliviana (SBB) en la ciudad de Cochabamba, se realizó un taller cuyo objetivo era encontrar las personas más idóneas que conformarían el equipo de revisores que llevaría adelante la revisión de la Biblia en quechua boliviano, también conocido como quechua central.

Entre los participantes había personas con vasta experiencia en el campo de la traducción bíblica, algunos inclusive participaron en la primera traducción de la Biblia quechua y en posteriores revisiones. Otras personas se mostraban interesadas en iniciarse en la traducción bíblica, una vez concluidos sus estudios universitarios en el campo de la lingüística. También participaron algunos como observadores, comprometidos en programas de alfabetización y de material cultural impreso en la lengua quechua.

El grupo conformado por unas doce personas, entre hombres y mujeres, preseleccionadas por la SBB, trabajó durante la semana del 10 al 14 de enero. Durante el taller se tocaron diferentes temas relacionados a la tarea de traducción en general, y a la traducción bíblica en particular. La formación de los participantes fue buena. Esto permitió un vivo debate sobre diversos temas, tanto culturales como lingüísticos, que giraron alrededor del texto quechua existente, y sobre aquellos aspectos ajenos a la lengua que podrían mejorarse en el proceso de revisión.

La revisión además de adecuarse a las nuevas normas establecidas por el gobierno, tratará de eliminar aquellos préstamos castellanos que pudieran resultar innecesarios, actualizar el texto al habla actual, reestructurar el texto donde la redacción resulte ambigua, adecuar el texto de acuerdo a nuevas pautas exegéticas, e incorporar notas y otros materiales de ayuda para los lectores.

El equipo

Juan y Miguel

La SBB tiene intenciones de iniciar el proceso de revisión de la Biblia Quechua el 1 de febrero del 2011, y estima concluirlo para el 2014. Para ello ha conformado un equipo base, con posibilidad de ampliarse en el futuro, con las siguientes personas: Miguel Laura: pastor de la Iglesia Cristiana Evangélica (UCE). Con vasta experiencia en el campo bíblico, Laura será el coordinador del equipo de revisores. Juan Velasco: pastor con amplia experiencia en el campo de la traducción, en especial a la lengua quechua. Participó en la primera traducción de la Biblia, además de trabajar en todas las revisiones posteriores del mismo texto. Santiago Ramos: sacerdote jesuita con responsabilidades parroquiales en Cochabamba. Aunque el quechua es su primera lengua, tiene conocimiento del aymara. Además está familiarizado con la lengua y cultura Guaraní pues le cupo servir también entre ese pueblo.

Algo de historia

Santiago

La primera traducción de toda la Biblia al quechua fue impresa en 1986. Hubo trabajos de traducción del NT y partes del AT muchos años antes. El evangelio de Juan, por ejemplo fue traducido ya en 1880, en el Uruguay. Pero porque el traductor usó un «quechua clásico» pocas personas lo entendieron. Más tarde, un argentino, pero de padres bolivianos, Crisólogo Barrón tradujo el NT, obra concluida para 1920. Esta primera edición llegó a Bolivia en 1923, y fue posteriormente revisada para 1946. La primera traducción del NT a lenguaje popular auspiciada por las SBU fue impresa en 1978 con el nombre de Diosmanta Sumaj Willaycuna Runaspaj. En 1986 la SBB lanzó la Biblia completa en quechua. Este texto ha pasado por algunas revisiones menores en estos años, y es el texto base sobre el cual trabajará el equipo de revisores.

La lengua quechua

El quechua, runa simi (el habla o idioma de la gente) es la lengua que más hablantes tiene en toda América. Se estima que entre 6 a 8 millones de personas la hablan, desde el sur de Colombia hasta el noroeste argentino. El nombre puede variar de país a país: kichwa, quechua, quichua, qhichwa, qeshwa o qheshwa. Más que una lengua, es una familia lingüística, que puede dividirse en tres grandes zonas, aunque pueden existir diferencias dialectales importantes en cada uno.

1. Quechua ecuatoriano, hablado en la zona andina y los valles, como también en las zonas amazónicas del Ecuador y del Perú.
2. Quechua central, hablado por los habitantes del centro norte peruano.
3. Quechua sureño, hablado desde Cuzco, pasando por Bolivia hasta la Argentina.

En Bolivia unas dos millones de personas hablan la lengua, conocida como quechua central o cochabambino.

El quechua solo usa tres vocales: /a/ /i/ /u/. En el vocabulario se estima un 30% de préstamos del castellano. Así también muchas palabras del quechua han pasado al castellano, como: coca, cóndor, guagua, guano, llama, llapa o yapa, papa, puma, pampa, y soroche, por mencionar solo algunas. Los medios de comunicación optan cada vez más por el uso de los idiomas nativos en Bolivia. Gracias a ello, existen radios con programación netamente en quechua, además de noticieros televisivos en la lengua. Muchos músicos bolivianos escriben y cantan en quechua como los Kjarkas, Savia Nadina y otros. En el noroeste argentino se dice que una chacarera (música y baile típicos de esa zona de Argentina) sin quechua no es chacarera.

La Sacra Biblia Políglota Complutense

Biblia Políglota Complutense es el nombre que recibe la primera edición políglota de una Biblia completa. Concedida la licencia para impartir enseñanzas en el nuevo Colegio Mayor, pero no iniciadas todavía las clases, a partir de 1504 comienza a organizar Cisneros los trabajos para llevar a cabo una edición de la Biblia en sus lenguas originales. El resultado final, la Biblia Sacra Políglota Complutense, es considerada una de la obra más representativa del renacimiento español.

El nacimiento de la imprenta, en la década de 1450, se aprovechó enseguida para una mayor eficiencia en la publicación de la Biblia. Con grandes gastos personales, el cardenal Cisneros compró muchos manuscritos e invitó a los mejores teólogos de la época para trabajar sobre la ambiciosa tarea de compilar una enorme y completa Biblia políglota para «reavivar el decaído estudio de las Sagradas Escrituras». Los estudiosos se encontraron en Alcalá de Henares (en latín, Complutum), en la universidad fundada por Cisneros, la Complutense. Los trabajos comenzaron en 1502 bajo la dirección de Diego López de Zúñiga y se continuaron durante 15 años.

En ella participaron, entre otros, los conversos Alonso de Alcalá, Pablo Coronel y Alfonso Zamora, que se encargarían de la parte hebrea y aramea. La parte griega la trabajaron el cretense Demetrio Ducas y Hernán Núñez, el Pinciano. Antonio de Nebrija intervino especialmente en la corrección de la Vulgata, texto latino de San Jerónimo.

Se imprimió entre 1514 y 1517, pero no se distribuyó hasta 1520. Ante la impresión del último volumen Cisneros exclamó: «Aunque hasta el presente he llevado a cabo muchas empresas duras y difíciles por la nación, nada es más de mi agrado, por lo que debáis felicitarme con más efusión, que por esta edición de la Biblia».

El Nuevo Testamento se completó e imprimió en 1514, pero su publicación se retrasó mientras se trabajaba en el Antiguo Testamento, para que se pudiera publicar ambas partes juntas como una sola obra. Entretanto, rumores del trabajo de la Complutense llegaron hasta Desiderius Erasmus en Rotterdam, que produjo y editó su propia edición del Nuevo Testamento en griego.
Arnao Guillén de Brocar realizó uno de los alardes tipográficos más notables de toda la historia del arte de imprimir. Los tipos griegos fueron considerados por Proctor, a fines del siglo pasado, como los más bellos jamás creados, y los hebreos sirvieron de modelo a los de la Biblia Regia, segunda Políglota impresa por Plantino, en Amberes, entre 1569 y 1573.

Consta de seis tomos en folio. Los tomos I al IV corresponden al Antiguo Testamento y comprenden: texto hebreo, el Tárgum de Onkelos en versión de los Setenta (ambos con traducción latina interlineal) y la Vulgata. El tomo V contiene el Nuevo Testamento griego, en versión latina literal y la Vulgata. El tomo VI, es un apéndice con vocabulario hebreo y arameo, y una gramática hebrea.
Destaca la distribución del primer tomo; las páginas, en sus tres cuartas partes superiores, se dividen en tres columnas que contienen, a la izquierda el texto griego, con la interpretación latina interlineal, la central la Vulgata, y a la de la derecha la versión en hebreo. La parte inferior se divide en dos columnas; la izquierda para la traducción caldea y la derecha para la latina. Cada columna lleva sus epígrafes y, en el margen derecho, apostillas.

Cisneros pudo ver terminada esta obra, pero otros planes de ediciones de textos clásicos y teológicos se quedaron en proyectos porque su vida no dio margen para nuevas empresas de esta envergadura.

De las 600 copias publicadas, sólo se sabe de la supervivencia de 123.

La Biblia en español más antigua, en formato digital

El Centro Internacional de Investigación de la Lengua Española (Cilengua) ha editado en formato digital «La Biblia del Escorial», del siglo XIII, la más antigua creada en España y que constituye uno de los primeros textos completos en lengua romance que se conocen.
El director general de Cultura de La Rioja, Javier García Turza, ha presentado hoy este trabajo, dirigido por el profesor de la Universidad de Baleares Andrés Enrique-Arias.

Además, hoy se han presentado también otros trabajos del Cilengua, concretamente del Instituto Orígenes del Español, uno de los que integran el Centro.

Por un lado se ha realizado una edición crítica digitalizada del «Libro de Isaías», uno de los que forman parte de la «General Historia» de Alfonso X el Sabio, del siglo XIII, a cargo de la profesora e investigadora María del Carmen Fernández López, que ha trabajado con manuscritos de diferentes archivos españoles.

También se ha editado una compilación de las 1.231 glosas en lengua romance incluidas en manuscritos visigóticos de San Millán de la Cogolla –con excepción del códice 60–, hecha por el investigador Miguel Carlos Vivancos.

Estos tres libros contienen, por un lado, «testimonios de la lengua romance del siglo XI», con palabras como “tributeros” (en tributo) o “proveftoso” (provechoso), ha explicado el coordinador del Instituto Orígenes del Español, Claudio García Turza.

También «se va a poner a disposición de los investigadores, por primera vez, una transcripción completa de la Biblia de El Escorial».
Sobre esta obra ha explicado que el ejemplar medieval con el que han trabajado tiene una anotación –hecha en el siglo XX y en una hoja anexa– en la que se dice que fue copiada en el monasterio de San Martín de Albelda de Iregua «pero no está claro», ha dicho.

García Turza ha aludido, además, a la publicación del segundo número de la revista Aemilianense –en formato digital– que contiene diferentes artículos sobre la importancia de «estudiar el marco histórico para conocer la evolución de la lengua».
«No puede conocerse la singularidad de la lengua ibero-romance sin contrastarla en profundidad con el marco histórico del románico, porque las lenguas son modos de hablar históricamente determinados», ha dicho y ha reconocido que «prácticamente hasta ahora no se había hecho esa consideración».

Fuente: EFE y ABC

Muchos idiomas, pero un solo mensaje: Amor

Aleta Payne

Bob Bratcher podía leer la Biblia en griego, hebreo y arameo, pero invirtió su vida para que otros puedan leerla en el lenguaje de su corazón.

Aparte de ser un brillante lingüista, Bratcher fue un buen padre y esposo, fiel amigo y dedicado voluntario.

Traducción - Brother O Mara

© Foto: Brother O´Mara

Hasta el día en que murió, el 11 de julio pasado, a la edad de 90 años, Bratcher había estado trabajando en una guía para traductores al portugués y al español y escribiendo sus notas sobre 2 Corintios en un improvisado anotador.

«Fue un hombre de una fe profunda y cuya espiritualidad impregnaba todo lo que hacía», dijo Napier Baker, un miembro del mismo grupo que conoció a Bratcher por más de 25 años. «Pero fue a través de las palabras, sobre las que tan amorosamente trabajaba, que edificó la realidad de su ser», agregó.

Hijo de misioneros bautistas sirviendo en Brasil, Bratcher creció en Río de Janeiro hasta que se mudó a los EE.UU. para trabajar en sus estudios teológicos.

Su esposa, Jane Batcher dijo: «Supe de inmediato que quería casarme con él. Él no lo sabía, por supuesto, pero dejé que se diera cuenta por sí solo».

Eventualmente, y ya con su familia creciendo, los Betcher fueron a Brasil como misioneros y él se empleó como maestro. Más adelante, se mudaron a Inglaterra para trabajar en sus estudios de posgrado hasta que finalmente llegaron a Nueva York, donde comenzó su tarea seria de traductor.

Bratcher siempre había amado los idiomas, y a partir de eso se aventuró hacia dos caminos. Ambos relativos a la traducción. Primero, del Nuevo Testamento, trabajando para la American Bible Society (Sociedad Bíblica de los EE.UU.). El resultado fue el «The Good News for Modern Man» (Buenas Noticias para el hombre moderno) que presentaba el Nuevo Testamento en un lenguaje simple, cotidiano, y que produjo más de 100 millones de copias desde que se publicó en 1966. Asimismo, Bretcher lideró un grupo de eruditos que tradujeron el Antiguo Testamento siguiendo los mismos parámetros. Finalmente la «Good News Bible» (Biblia de las Buenas Noticias) vio la luz en 1976.

En su segunda área importante de traducción, Bratcher trabajó con las Sociedades Bíblicas Unidas para producir ayudas para aquellos que trabajan en la traducción de la Biblia a otros idiomas. Bratcher creó guías en el lenguaje que hablaba el traductor y que le permitirían traducir el texto bíblico a un tercer idioma.

Bob Bratcher

Bob Bratcher

Mucho de su trabajo lo hizo desde su casa, donde convocaba a jóvenes que amaban la Palabra para que lo «ayudaran» en la traducción de la Good News Bible.

«Algunas veces, nos preguntaba “¿Esta frase suena natural?”», recuerda su hija mayor, Meredith Bratcher. «En su tarea era un auténtico erudito, pero siempre buscaba que sus hijos adolescentes pudieran entender».

Bratcher fue un hombre humilde que, únicamente cuando era presionado, admitía que podía trabajar convenientemente en 14 idiomas.

Sus hijas, en primer lugar, y luego Bob y June Bratcher se mudaron a Carolina del Norte, donde se involucró en la Binkley Memorial Baptist Church como maestro de Escuela Dominical y discipulador. También se involucró activamente en tareas sociales.

Caryl Price, una colega de la iglesia donde compartieron mensualmente las tareas de la cocina de la comunidad por 15 años, dijo que descansaba en las habilidades culinarias de Bob pero también en su experiencia bíblica, su disponibilidad para discutir sobre las Escrituras y su compromiso para servir a otros. «Su capacidad de leer el Nuevo Testamento directamente en griego, nos daba una oportunidad única a aquellos que estábamos a su alrededor. Siempre estaba dispuesto a responder nuestras preguntas y a presentar a Jesús a quien estuviera a su lado».

©Newsobserver.com
©Traducción y Edición: Unidad de Publicaciones de las Sociedades Bíblicas Unidas